El precio del aceite de oliva virgen extra ha cambiado de rumbo en España. Desde el 24 de septiembre de 2026, varias de las grandes cadenas venden el litro por menos de 4,5 euros. Tras semanas de bajadas, este recorte marca un punto clave para uno de los productos más vigilados de la cesta básica.
Mercadona, Carrefour y Consum han puesto el litro de su marca propia a 4,45 euros. Lupa iguala ese precio. Carrefour va un poco más allá y deja su formato Carrefour Extra en 4,44 euros por litro. Alcampo, Hipercor, Dia y Eroski mantienen precios algo más altos, entre 4,65 y 4,95 euros. Pero la tendencia es clara: el aceite de oliva virgen extra baja en los supermercados.
La cotización media del aceite de oliva virgen extra en origen ha caído más de un 50% en un año, pasando de 8,18 €/kg en septiembre de 2025 a 3,41 €/kg en septiembre de 2026.
Las ofertas no solo afectan al formato de un litro. Las garrafas de 3 y 5 litros también reflejan la bajada. Carrefour vende la garrafa de 5 litros a 21,32 euros. Alcampo y Hipercor la sitúan en torno a los 24,25-24,47 euros. En el formato de 3 litros, Consum y Mercadona marcan 12,80 euros, y Eroski 13,70 euros. Lupa ofrece la garrafa Coosur de 3 litros a 14,97 euros.
FACUA-Consumidores en Acción, que revisa a diario los precios en seis grandes cadenas a través de super.FACUA.org, confirma la bajada. Los datos de Consum y Lupa salen de sus webs. El resto los recoge FACUA en su rastreo habitual. El seguimiento cubre cientos de productos básicos, pero el aceite de oliva destaca por su peso en el gasto familiar y por lo atentos que están los consumidores a cualquier cambio.
Según datos de EFE Agro, la producción de aceite de oliva en la campaña actual ha alcanzado 1,3 millones de toneladas, con existencias cercanas a 265.000 toneladas en agosto. Esta recuperación de stock ha sido clave para la relajación de precios en origen y en el canal minorista.
El consumo de aceite de oliva en España sigue alto. Según el anuario 'Alimentación en España' de Mercasa, cada español gastó el año pasado 44,9 euros en aceite de oliva y consumió 5,6 litros. Estos datos muestran la importancia del producto en la dieta nacional y explican por qué cualquier cambio de precio llama tanto la atención.
La bajada actual no es solo un ajuste puntual. Tras meses de subidas y preocupación por el precio de los alimentos básicos, el descenso del aceite de oliva virgen extra da un respiro a los hogares. La vigilancia de asociaciones como FACUA y la competencia entre cadenas han obligado a los supermercados a revisar sus precios. Ahora el producto es más accesible, aunque su evolución dependerá de la cosecha y de cómo se mueva el mercado internacional del aceite.
El análisis muestra que el aceite de oliva virgen extra vuelve a precios más asumibles para muchas familias, al menos por ahora. La reacción de las cadenas, la presión de los consumidores y el peso del producto en la cultura alimentaria española han sido claves en este ajuste. Si la tendencia sigue, el aceite de oliva podría recuperar parte del terreno perdido en los últimos años y mantener su sitio en la mesa de los hogares españoles.
Según el seguimiento de precios publicado por El Mundo, la bajada del aceite de oliva virgen extra en supermercados españoles va de la mano de una caída similar en los precios de origen, donde la cotización ronda los 3,3–3,5 euros por kilo según Infaoliva y la Junta de Andalucía.