Cómo una entrevista con miembros de ETA fue borrada de la historia tras la presión de España en 1976. En 1976, periodistas colombianos grabaron una entrevista única con integrantes de ETA. La diplomacia española logró vetarla. La grabación se esfumó y solo quedaron imágenes mudas. Una historia que intentaron borrar.
En 1976, Europa fue testigo de un acontecimiento que pudo haber cambiado la percepción de una de las organizaciones más herméticas del siglo XX. Un equipo de grabación colombiano se reunió por primera vez con miembros del movimiento armado vasco ETA. Frente a la cámara, personas enmascaradas, sentadas a la mesa, rodeadas por un periodista latinoamericano. Fue un momento único: apenas tres años después del sonado asesinato del jefe del gobierno español, Luis Carrero Blanco, uno de los participantes de aquel atentado aparecía ante las cámaras.
Sin embargo, ese encuentro histórico nunca llegó al público. La grabación, que podría haber sido una auténtica primicia, fue prohibida por orden de las máximas autoridades colombianas. La razón: la firme presión diplomática de España, que apenas comenzaba a abrirse camino tras la muerte de Francisco Franco. Décadas después, de aquella entrevista solo sobreviven unos segundos de imágenes mudas y muchas incógnitas sin resolver.
La explosión en Madrid y el auge de la ETA
Diciembre de 1973 marcó un antes y un después para España: en el centro de Madrid, una explosión acabó con la vida del recién nombrado presidente del país, Carrero Blanco. Esta operación, bautizada como “Ogro”, dio a la ETA notoriedad internacional. Apenas un año más tarde, en pleno corazón de la capital, la organización atentó de nuevo — una bomba en una cafetería de la plaza Puerta del Sol dejó 13 muertos.
En este contexto, un periodista colombiano que preparaba un nuevo proyecto televisivo viajó a Europa. Su programa buscaba mostrar al público no solo la geografía y el exotismo, sino también los verdaderos conflictos políticos. Entre sus reportajes figuraban encuentros con líderes soviéticos en un desfile en Moscú, una entrevista con el hermano del presidente de Estados Unidos, así como una visita a China tras el establecimiento de relaciones diplomáticas. Sin embargo, la reunión con militantes vascos resultó ser la más arriesgada y enigmática.
Encuentro secreto en la frontera de Francia y España
La entrevista con miembros de ETA tuvo lugar en una pequeña localidad entre Bayonne y Saint-Jean-de-Luz, en la parte francesa del País Vasco (Pays Basque). El periodista llegó enmascarado, y fue un miembro de la propia organización quien ejerció de camarógrafo. Toda la grabación se realizó bajo el más absoluto secreto. Mientras tanto, la familia del periodista esperaba en Bruselas (Bruxelles) a que la peligrosa misión concluyera.
El programa de televisión para el que se preparaba este reportaje se emitía en el canal estatal, aunque era producido por un estudio privado. El mismo día en que el episodio iba a salir al aire fue retirado de la programación de manera inesperada. La dirección de la televisión pública explicó la decisión como una orden llegada directamente desde el palacio presidencial. La razón formal alegada fue la "apología del delito".
Presión diplomática y desaparición de la grabación
En ese momento, el presidente de Colombia era Alfonso López Michelsen, quien conocía personalmente al periodista. Sin embargo, según recuerda la familia, la iniciativa de prohibir la emisión no partió de él, sino de los diplomáticos españoles. España, que atravesaba un difícil periodo de transición tras la muerte del dictador, no quería que ese tipo de material apareciera en la esfera internacional. El embajador de España en Colombia, nombrado aún bajo el régimen de Franco, participó activamente en las negociaciones.
Como resultado, a pocos minutos de iniciarse la transmisión, el programa fue retirado del aire. La grabación original se perdió con el tiempo, y en los archivos solo quedaron fragmentos breves sin sonido y un anuncio promocional filmado unas semanas antes del estreno previsto. En este material, el periodista narraba con orgullo que su equipo había sido el primero en América Latina en lograr hablar con los protagonistas del atentado que conmocionó a la opinión pública.
La memoria de un reportaje que nunca vio la luz
Hoy, medio siglo después de la muerte de Franco, la historia de la entrevista perdida vuelve a captar el interés de investigadores y periodistas. Los archivos de la televisión nacional de Colombia solo conservan imágenes mudas, y los detalles de aquel encuentro se reconstruyen a partir de relatos de familiares y colegas. El lugar de la grabación, las circunstancias de las negociaciones y las razones por las que la cinta desapareció siguen generando debates hasta el día de hoy.
En 1976, España vivía una etapa de gran inestabilidad política: el país apenas iniciaba su transición hacia la democracia, Juan Carlos I acababa de convertirse en el nuevo rey y el Gobierno estaba presidido primero por Carlos Arias Navarro y después por Adolfo Suárez. En este contexto, cualquier mención de movimientos radicales se percibía como una amenaza para la estabilidad. Por eso, una entrevista que podría haberse convertido en un valioso documento histórico fue censurada y prácticamente desapareció de la memoria colectiva.