• 5 min de lectura
  • por

El municipio teme pérdidas de ingresos y recorte de servicios por una posible anexión

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

El municipio teme pérdidas de ingresos y recorte de servicios por una posible anexión Español.News
El municipio teme pérdidas de ingresos y recorte de servicios por una posible anexión

Cerdanyola se opone al traspaso de Bellaterra a Sant Cugat del Vallès. Las autoridades de Cerdanyola rechazaron por unanimidad la separación de Bellaterra y su incorporación a Sant Cugat. La pérdida de este barrio próspero podría reducir la financiación de los servicios sociales. La decisión final corresponde a la Generalitat.

El municipio de Cerdanyola del Vallès se ha pronunciado oficialmente en contra de la segregación de su barrio más acomodado, Bellaterra, y su anexión al vecino Sant Cugat del Vallès. En una sesión del pleno municipal se aprobó por unanimidad un informe que destaca que la pérdida de Bellaterra supondría una reducción de ingresos y limitaría la capacidad de financiación de servicios municipales clave. Las autoridades subrayan que Bellaterra aporta al presupuesto más de lo que requiere para su mantenimiento y que su salida afectaría negativamente, sobre todo, a los barrios más vulnerables de la ciudad.

El informe destaca que la iniciativa para el traspaso de Bellaterra no cumple con los requisitos de la legislación catalana. En particular, falta la necesaria continuidad urbana entre Bellaterra y Sant Cugat: entre ambas zonas pasan la línea de tren de Ferrocarrils de la Generalitat y la autopista AP-7, y la única conexión a través de Can Fatjó no se considera una zona residencial consolidada. Además, las autoridades de Cerdanyola consideran que los argumentos de los vecinos de Bellaterra sobre la mejor accesibilidad al transporte y las expectativas de una mayor calidad en los servicios no pueden ser determinantes para modificar los límites municipales.

Las consecuencias económicas de la separación de Bellaterra también han sido confirmadas por una auditoría independiente: según los datos de 2004, el barrio aportó a Cerdanyola 2,5 millones de euros en concepto de impuesto sobre bienes inmuebles, mientras que el gasto en servicios obligatorios ascendió a 2,2 millones. En caso de la marcha de Bellaterra, el municipio corre el riesgo de reducir la financiación de programas sociales, educativos y culturales. Preocupaciones similares figuran en el informe de la Diputació de Barcelona, donde se advierte de una probable disminución en la calidad y cantidad de los servicios ofrecidos a toda la ciudad. Mientras tanto, el Consell Comarcal del Vallès Occidental y el Área Metropolitana de Barcelona mantuvieron una postura más moderada, instando a encontrar una solución consensuada entre las partes.

La historia del deseo de Bellaterra por una mayor autonomía se remonta a décadas. En 1993, el barrio intentó obtener el estatus de municipio independiente, sin éxito. En 2009, Bellaterra se convirtió en Entidad Municipal Descentralizada (EMD), lo que le otorgó una autogestión limitada. En 2015, los vecinos votaron a favor de separarse de Cerdanyola, pero la decisión no se llevó a cabo. Desde 2018, los activistas han estado promoviendo la anexión a Sant Cugat y, en 2022, un tribunal obligó a Cerdanyola a considerar su solicitud. En marzo de 2025 comenzó la revisión oficial de la cuestión, pero ha sido ahora cuando se ha presentado el informe final, el cual califica la iniciativa de “improcedente” e “inoportuna”.

En la disputa entre los municipios, Sant Cugat apoyó formalmente la anexión de Bellaterra, pero puso una condición: el barrio debe renunciar al estatus de EMD. Sin embargo, ambas partes discrepan sobre si existe realmente una conexión urbana entre Bellaterra y Sant Cugat, o si las barreras de transporte e infraestructuras hacen imposible dicho cambio. Ahora, la cuestión sobre el futuro de Bellaterra pasa a ser analizada por la Generalitat, que tomará la decisión final.

En el contexto de los cambios regionales, cabe señalar que el sistema de transporte de Cataluña también atraviesa un periodo de inestabilidad: el aumento de pasajeros en Rodalies viene acompañado de más retrasos e incidencias, lo que repercute en la vida cotidiana de los habitantes de los suburbios de Barcelona.

A modo de referencia: Bellaterra es un barrio con aproximadamente 3.000 habitantes que forma parte de Cerdanyola del Vallès, municipio con unos 58.000 residentes. El barrio es considerado uno de los más acomodados de Cataluña. En España, las decisiones sobre cambios de adscripción municipal se toman a nivel de la comunidad autónoma, en este caso, la Generalitat de Catalunya.

Etiquetas:

Artículos relacionados