El calor intenso que abrió septiembre en España tiene los días contados. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha anunciado una bajada notable, incluso extraordinaria, de las temperaturas máximas en el norte y centro peninsular a partir de este miércoles. El cambio será abrupto y afectará sobre todo a las capitales del interior y la cornisa cantábrica, donde los termómetros caerán a valores poco habituales para estas fechas.
La llegada de una vaguada de aire frío en altura, junto con el paso de un frente en superficie, provocará este giro en el tiempo. Según la previsión oficial, las lluvias serán persistentes en el Cantábrico y podrían ir acompañadas de nieblas. En los Pirineos y sierras del este peninsular se esperan chubascos y tormentas localmente fuertes, sobre todo en el extremo nordeste.
En los días previos al descenso térmico, la AEMET advirtió que las temperaturas estaban entre 5 y 10 grados por encima de lo normal y el riesgo de incendios era extremo en varias regiones del norte y centro.
Girona está en el centro de la alerta: la AEMET ha activado el aviso naranja por acumulaciones de hasta 100 litros por metro cuadrado en solo 12 horas. Además, el este peninsular, Ibiza, Formentera y Mallorca podrían registrar tormentas muy fuertes, con riesgo de granizo y rachas intensas de viento.
El descenso térmico será especialmente marcado en ciudades como Vitoria, que no superará los 20 grados, y en otras capitales del norte como Lugo, Oviedo, Soria y Santander, donde las máximas rondarán los 21 grados. Ávila, A Coruña, León, Logroño, Palencia y Pamplona se quedarán entre los 23 y 24 grados. Bilbao, Burgos y San Sebastián marcarán 22 grados.
En contraste, el sur y sureste mantendrán valores altos: Cáceres, Cuenca y Toledo alcanzarán los 33 grados, mientras que Huelva y Lleida llegarán a 32. Alicante, Girona y Melilla se quedarán en 31 grados, y Málaga, Palma, Tarragona y Castellón de la Plana rondarán los 30.
La AEMET destaca que este episodio de descenso térmico será temporal: se prevé que las temperaturas comiencen a recuperarse parcialmente en algunas zonas hacia el final de la semana, aunque el contraste norte-sur persistirá.
El jueves, la vaguada terminará de cruzar la península y el ambiente otoñal se asentará en amplias zonas. Las lluvias serán más probables en el este y el Mediterráneo, con precipitaciones moderadas y nubosidad generalizada. En el centro predominarán las nubes altas, mientras que en el este seguirán los chubascos y tormentas puntuales.
Las temperaturas seguirán bajando, aunque en el sur aún se esperan máximas de 32 grados en Badajoz, Córdoba y Sevilla. Granada, Jaén, Almería y Santa Cruz de Tenerife marcarán 29 grados, y varias capitales como Alicante, Cáceres, Ciudad Real, Huelva, Lleida, Málaga, Melilla, Ourense y Toledo se situarán en 28. Tarragona y Zaragoza quedarán en 27, y Barcelona, Ceuta, Cuenca, Girona, Guadalajara, Huesca y Madrid en 26. Cádiz, Castellón de la Plana, Murcia, Pontevedra, Teruel y Zamora no pasarán de 25 grados. El ambiente más fresco persistirá en el norte e interior, con máximas de 22 grados en Ávila, Bilbao, Lugo, Palencia y Soria.
Este descenso brusco de temperaturas y la activación de avisos por lluvias intensas suponen un cambio radical respecto al calor atípico de días anteriores. La situación obliga a extremar la atención en las zonas bajo alerta, especialmente en Girona y el este peninsular, donde las tormentas pueden ser localmente severas. El episodio refleja la variabilidad del clima en septiembre y la importancia de seguir las actualizaciones de la AEMET para anticipar posibles incidencias en movilidad, agricultura y vida cotidiana. El contraste térmico entre el norte y el sur será especialmente evidente, mostrando la diversidad climática de la península en este inicio de otoño meteorológico.
Los avisos y actualizaciones oficiales pueden consultarse en el portal de alertas de la AEMET, que recoge en tiempo real los niveles de riesgo y las zonas afectadas.