Mercedes lanza el Baby G: el SUV compacto tendrá versión de gasolina. Mercedes ha confirmado oficialmente el lanzamiento del Baby G, el todoterreno más pequeño de su gama. Inicialmente sólo se planeaba una versión eléctrica, pero a petición de los concesionarios en EE. UU. también habrá una variante de gasolina. La decisión se tomó debido a la baja demanda de coches eléctricos en el segmento SUV.
Mercedes apostó por ampliar el éxito del icónico Geländewagen y por primera vez confirmó oficialmente el lanzamiento del Baby G, un todoterreno compacto que se convertirá en el modelo más accesible de la familia. El prototipo ya ha pasado pruebas cerca de Nürburgring y las primeras fotos camufladas han despertado el interés de los seguidores de la marca.
Inicialmente, la compañía planeaba lanzar al mercado exclusivamente la versión eléctrica del Baby G, confiando en el creciente interés por los vehículos eléctricos. Sin embargo, la situación en los mercados clave, especialmente en Estados Unidos, obligó a hacer ajustes. Los concesionarios estadounidenses, tras conocer el proyecto, insistieron en mantener una versión de gasolina. El motivo es sencillo: la demanda de todoterrenos eléctricos en EE.UU. sigue siendo menor de lo esperado y los motores tradicionales continúan siendo populares.
La dirección de Mercedes no aceptó el compromiso de inmediato. Según explicó el jefe de Mercedes-AMG, Michael Schiebe, al principio la compañía no pensaba lanzar una versión de gasolina, pero los argumentos de los concesionarios resultaron convincentes. Como resultado, se decidió desarrollar en paralelo dos variantes: una eléctrica y otra de gasolina. Esto requirió un enfoque de ingeniería completamente nuevo, ya que la arquitectura del Baby G no coincide ni con la del actual Clase G ni con la plataforma del nuevo CLA.
Según el exdirector técnico de Mercedes, Markus Schäfer, el Baby G conservará la silueta característica, la rueda de repuesto en la puerta del maletero y una longitud de unos 4,4 metros. De esta forma, el nuevo modelo se mantendrá lo más fiel posible al espíritu del Geländewagen original, pero en un formato más compacto y accesible.
La decisión de Mercedes refleja una tendencia en la que incluso las marcas premium se ven obligadas a tener en cuenta las preferencias reales de los consumidores, y no solo las tendencias globales hacia la electrificación. BMW realizó recientemente ajustes similares en su estrategia, renunciando a los híbridos en Europa; más detalles sobre esto pueden encontrarse en el artículo sobre el cambio de rumbo de BMW.
Se espera que el Baby G llegue al mercado en los próximos dos años. Para Mercedes, esto no solo representa una oportunidad para fortalecer su posición en el segmento de SUV compactos, sino también una prueba de flexibilidad ante las cambiantes demandas de los clientes. Si el proyecto resulta exitoso, otros fabricantes podrían seguir su ejemplo y revisar sus propios planes de electrificación.