El Área Metropolitana de Barcelona cumple 15 años como administración común. El Parlament resalta el pacto político que permitió coordinar 36 municipios y casi 3,5 millones de habitantes. El modelo afronta nuevos retos metropolitanos.
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha celebrado este viernes su 15º aniversario en el Parlament, en un acto que ha puesto en primer plano el valor del consenso político alcanzado en 2010. La creación de la AMB supuso el fin de más de dos décadas de fragmentación institucional en la gestión de 36 municipios y cerca de 3,5 millones de habitantes, permitiendo una gobernanza común en ámbitos clave como transporte, urbanismo, vivienda, medio ambiente y gestión del agua.
Durante la conmemoración, figuras políticas de diferentes partidos han recordado el proceso que llevó a la aprobación unánime de la ley que dio vida a la AMB. Jaume Collboni, alcalde de Barcelona y actual presidente de la entidad, ha subrayado que aquel acuerdo representó un auténtico “pacto de país” para Cataluña, permitiendo superar divisiones históricas y mirar hacia el futuro metropolitano. Collboni también ha señalado los desafíos actuales, como la coordinación con la segunda corona metropolitana y el desarrollo del Eix Besòs.
En la mesa redonda han participado protagonistas directos de aquel proceso: Anna Simó, exdiputada de ERC y ponente de la ley; Xavier Trias, exalcalde de Barcelona y primer presidente de la AMB; José Montilla, expresidente de la Generalitat bajo cuyo mandato se aprobó la norma; y Jordi Hereu, actual ministro de Industria y Turismo, que entonces era alcalde de Barcelona y uno de los principales impulsores del proyecto. Se ha destacado la paradoja de que el primer presidente de la AMB fuera un alcalde de CiU, pese a la mayoría del PSC, como ejemplo de la generosidad política que permitió el acuerdo.
El presidente del Parlament ha puesto en valor el consenso institucional que hizo posible la creación de la AMB, mientras que Salvador Illa, presidente de la Generalitat, ha cerrado el acto defendiendo la importancia del “federalismo municipal” y la “prosperidad compartida” en la gestión metropolitana. Illa ha remarcado la necesidad de que quienes disponen de más recursos contribuyan más al conjunto del área, en línea con el principio de capitalidad inclusiva que, según él, caracteriza a Barcelona y su entorno.
La experiencia de la AMB se enmarca en un contexto político donde los pactos transversales han sido poco frecuentes en Cataluña en las últimas décadas. El modelo metropolitano de Barcelona ha servido de referencia para otras áreas urbanas de España y Europa, al abordar la coordinación de servicios y políticas públicas en territorios con realidades administrativas diversas. En el ámbito político, la importancia de los acuerdos institucionales ha sido tema de debate en otras ocasiones, como en el caso de la postura del Partido Popular respecto a los pagos de Quirón a González Amador, donde la formación insistió en que se trataba de un asunto privado, según se recoge en informaciones recientes sobre consensos y divisiones políticas.
Actualmente, la AMB gestiona competencias que afectan directamente a la vida diaria de millones de personas en el área de Barcelona, desde el transporte público hasta la planificación urbana. La entidad se enfrenta a retos como la integración de nuevas zonas metropolitanas y la adaptación a las demandas de sostenibilidad y crecimiento. El aniversario subraya la relevancia de los acuerdos políticos duraderos para afrontar los desafíos de las grandes ciudades y sus áreas de influencia.