En Cataluña endurecen las multas por grafitis en trenes hasta 900.000 euros. En Cataluña entraron en vigor nuevas multas por daños a trenes e infraestructuras. La cuantía máxima aumentó hasta 900.000 euros. La mayoría de partidos respaldaron el endurecimiento pese a las protestas de la oposición.
El Parlamento de Cataluña ha aprobado un endurecimiento significativo de las sanciones por pintar grafitis y dañar infraestructuras ferroviarias. Ahora la multa máxima por estas infracciones puede alcanzar los 900.000 euros. Las nuevas normas afectan no solo a los artistas del grafiti, sino también a cualquiera que deteriore o modifique elementos de la infraestructura y material rodante.
La iniciativa, propuesta por el PSC y respaldada por la mayoría de los diputados, establece un sistema de sanciones de tres niveles. Por infracciones leves se prevé una advertencia o una multa de hasta 18.000 euros. Las graves se sancionarán con multas de 18.001 a 90.000 euros. Los casos más graves, relacionados con la interrupción del servicio o daños significativos, serán castigados con multas de 90.001 hasta 900.000 euros. Solo Comuns y CUP votaron en contra, al insistir en una reducción de las sanciones, pero sus enmiendas fueron rechazadas.
Durante el debate en el Parlamento hubo discusiones acaloradas. Los representantes de Comuns criticaron el monto de las multas, advirtiendo sobre el riesgo de una carga de deuda para los infractores. En respuesta, diputados de Junts y PP afirmaron que la responsabilidad debe ser proporcional al daño y que evitar la sanción es sencillo: basta con no dañar los trenes. Al mismo tiempo, desde ERC expresaron dudas sobre la eficacia de las multas como medida contra el grafiti y recordaron la falta de control por parte de Renfe y Adif.
Según datos oficiales, cada año en Cataluña se registran alrededor de 2.300 intrusiones en instalaciones ferroviarias con el objetivo de hacer grafitis. La limpieza de los trenes requiere más de 7.500 horas de trabajo, y la superficie pintada supera los 70.000 metros cuadrados. Solo en 2024, el 3% de los trenes de Rodalies no salió a la línea debido a grafitis, lo que provocó cancelaciones y retrasos de servicios. Renfe gasta cada año más de 11 millones de euros en la eliminación de inscripciones, lo que supone la mitad de todos los gastos de la empresa en la lucha contra el grafiti a nivel nacional.
La decisión de aumentar las multas se tomó siete meses después de que el president Gerard Illa declarara la necesidad de endurecer las sanciones por daños a los trenes. Las autoridades subrayan que la nueva medida está dirigida a proteger el servicio ferroviario y reducir el número de incidencias en el transporte. Ese mismo día, el Parlament aprobó prorrogar seis años las concesiones de operadores de autobuses interurbanos. Las empresas deberán invertir 762 millones de euros en la renovación y descarbonización de la flota, así como implementar sistemas de información al pasajero en tiempo real.
El contexto de las recientes decisiones en el sector del transporte en Cataluña está relacionado con los acuerdos presupuestarios entre las autoridades regionales. Recientemente, en la región se aprobó la financiación de una nueva línea ferroviaria y la ampliación de las competencias de la agencia tributaria, temas que se abordaron en detalle en el artículo sobre el acuerdo presupuestario entre Illa y Junqueras.
Para referencia: Cataluña es uno de los principales nodos de transporte de España, donde circulan diariamente cientos de trenes de cercanías y de largo recorrido. En los últimos años, la región se enfrenta a un aumento de actos de vandalismo en el ferrocarril, lo que genera gastos adicionales y alteraciones en los horarios. Las nuevas multas buscan no solo compensar los daños, sino también reducir el número de estos incidentes.