NASA prepara el supersónico X-59: cruzar el Atlántico en 3 horas está más cerca. NASA y Lockheed Martin están finalizando los preparativos para las pruebas del X-59 QueSST, un avión capaz de cruzar el Atlántico en 3 horas sin generar un fuerte estampido sónico. El proyecto podría cambiar las reglas para los vuelos supersónicos de pasajeros y abrir nuevas rutas.
La NASA ha anunciado la fecha del primer vuelo de prueba del X-59 QueSST, un avión experimental que pretende demostrar que volar de Londres a Nueva York en tres horas es posible no sólo en teoría. En junio de 2026 comenzarán las pruebas reales en Estados Unidos, donde el objetivo clave será no solo la velocidad, sino también minimizar el ruido al superar la barrera del sonido.
A diferencia de los anteriores aviones supersónicos, el X-59 QueSST se desarrolla en colaboración con Lockheed Martin, poniendo el foco en la reducción del estampido sónico. Gracias a una aerodinámica especial —30 metros de longitud, 9 metros de envergadura y una nariz larga y fina—, el avión debería sustituir el habitual y estruendoso “boom” por un sonido comparable al portazo de un coche: solo 75 dB. Esto abre la posibilidad de vuelos no solo sobre el océano, sino también sobre zonas densamente pobladas.
Tecnologías y parámetros
El avión está diseñado para una altitud de crucero de 16 800 metros y una velocidad de hasta Mach 1.4 (1 488 km/h). El motor General Electric F414-GE-100 se instala en la parte superior para dirigir el ruido hacia arriba y no hacia el suelo. En lugar del tradicional parabrisas, el piloto se orienta mediante un sistema de visión externa: una cámara 4K y un monitor en cabina transmiten la imagen en tiempo real.
El proyecto X-59 forma parte de la misión Low-Boom Flight Demonstration. La NASA planea no solo probar la aeronave, sino también recopilar datos sobre la percepción del ruido por parte de los habitantes de las ciudades sobre las que se realizarán los vuelos. Estos datos serán un argumento para revisar las normas internacionales de aviación: actualmente, las restricciones de vuelos supersónicos se basan en la velocidad y no en el nivel real de ruido.
Capacidades y limitaciones
Si el X-59 confirma las características declaradas, el tiempo de vuelo entre Londres y Nueva York podría reducirse a la mitad, hasta tres horas. Sin embargo, el lanzamiento de vuelos comerciales no depende solo de la tecnología: será necesario convencer a los reguladores de que el nuevo estándar de ruido es seguro para las ciudades. En 2027, la NASA comenzará una serie de vuelos sobre diferentes ciudades estadounidenses para evaluar la reacción de los residentes y recopilar datos objetivos mediante encuestas y sensores.
Por qué es importante
El objetivo principal de la NASA no es solo crear un avión rápido, sino cambiar el enfoque regulatorio del transporte supersónico. A diferencia del Concorde, que se vio obligado a volar solo sobre el océano debido al ruido, el X-59 puede convertirse en el primer paso para el regreso de vuelos supersónicos de pasajeros sobre tierra firme. Si los reguladores aprueban las nuevas normas, eso abrirá el mercado para nuevas rutas y tecnologías.
Es interesante que ya se están implementando proyectos de aviación a gran escala en el mundo: por ejemplo, China está construyendo un aeropuerto en una isla artificial de 20 km², diseñado para decenas de millones de pasajeros y capaz de soportar condiciones climáticas extremas. Se puede obtener más información sobre este tipo de soluciones de infraestructura en el artículo sobre la construcción del mayor aeropuerto en una isla artificial.
Qué es importante recordar
Por ahora, el X-59 QueSST es un proyecto experimental. El primer vuelo en 2026 será solo el inicio de una serie de pruebas, y los vuelos comerciales solo serán posibles tras la aprobación de nuevas normativas. Sin embargo, el simple hecho de que NASA y Lockheed Martin estén cerca de realizar pruebas reales ya cambia la visión sobre el futuro de la aviación: la velocidad y el confort pueden dejar de ser incompatibles.