A la Feria del Libro de Madrid le amenaza un descenso por la visita del Papa y restricciones de transporte. En Madrid comienza la 85ª Feria del Libro, pero las fechas clave coinciden con la visita del Papa León XIV. Organizadores y participantes temen interrupciones en el transporte y una caída en las ventas debido a amplios cortes de tráfico.
Hoy se inaugura la 85ª Feria del Libro de Madrid, pero en vez de la habitual expectación de participantes y visitantes, la víspera estuvo marcada por la preocupación. El motivo es la visita del Papa León XIV, que coincide con el fin de semana más importante para la feria. La misa multitudinaria del pontífice se celebrará a escasos cientos de metros del parque del Retiro, donde se encuentran los 366 pabellones de libros. Organizadores y participantes temen que las restricciones de tráfico y el aumento de precios de alojamiento para los visitantes puedan afectar seriamente la afluencia y las ventas.
Según representantes de la Asociación de Libreros de Madrid, sigue sin estar claro cómo se organizará el acceso a los pabellones el domingo 7 de junio, tanto para el público como para los propios vendedores. Se esperan amplios cortes de calles y el cierre de varias estaciones de metro, lo que dificultará la llegada de libros y visitantes. Las autoridades municipales reconocen que desplazarse por Madrid será complicado estos días, a pesar de los esfuerzos por minimizar el impacto. A partir del 3 o 4 de junio, las restricciones comenzarán a intensificarse, y el día de la misa se prevé hasta un millón y medio de peregrinos en la zona de Cibeles.
Muchos participantes de la feria no ocultan su preocupación. Algunos, como los representantes de Mary Read, planean llegar a los pabellones a pie, y parte de las excursiones escolares podrían cancelarse debido a las dificultades con el transporte. Sin embargo, los organizadores aún no han cancelado ninguno de los 12 eventos programados para el 7 de junio y esperan que los editores puedan garantizar la llegada de los autores. Entre los invitados figuran casi mil escritores, un tercio de los cuales vienen de otras regiones o países, incluidos autores como Siri Hudsvedt y David Safier. Las grandes editoriales, como Planeta, esperan organizar cientos de sesiones de firmas, pero no descartan fallos debido a los eventos multitudinarios en el centro de la ciudad.
La carga financiera para los participantes de la Feria del Libro es tradicionalmente alta: el alquiler de un pabellón para librerías comienza en 1.500 euros, para editoriales — a partir de 2.200 euros, sin contar los gastos de personal y logística. Para los pequeños actores esto representa una inversión importante, que solo se compensa si el flujo de visitantes es constante. El año pasado, las ventas en la feria superaron los 7,5 millones de euros, pero estas cifras no incluyen el último fin de semana, que esta vez ha quedado en entredicho.
A los riesgos meteorológicos —en los últimos años la Feria ya se ha visto obligada a cerrar por tormentas y altas temperaturas—, esta temporada se sumó también el “factor humano”. Los organizadores piden a los servicios municipales evitar el cierre anticipado del parque para no perder visitantes. Por su parte, las autoridades aconsejan a los ciudadanos permanecer en casa durante los días de la visita del Papa, algo que causa desconcierto entre la comunidad del libro.
En este contexto, algunos participantes esperan que, después de los eventos multitudinarios, parte del público aún se acerque a los puestos de libros. Así, los representantes de Paulinas, especializados en literatura religiosa, anticipan demanda por las nuevas ediciones sobre León XIV. El resto de los participantes evalúan las perspectivas con cautela: para muchos, la Feria del Libro es el evento clave del año, pero esta temporada ha sido una auténtica prueba de resistencia.
Ya antes se había planteado la cuestión del impacto de los grandes eventos urbanos en acontecimientos locales de Madrid. Por ejemplo, en un reportaje sobre una gran feria logística en Barcelona, donde se discutieron nuevos formatos para empresas e inversores, se señalaba que la coincidencia de fechas con otros eventos puede influir en la asistencia (más detalles sobre el foro logístico).
La Feria del Libro sigue siendo uno de los acontecimientos culturales más destacados de la capital. En 2026 vuelve a celebrarse en el parque del Retiro, que tradicionalmente se convierte en punto de encuentro para lectores, autores y editores. A pesar de las dificultades, los organizadores confían en que el interés por los libros y las reuniones personales con los escritores ayude a superar las dificultades temporales. Para referencia: la Feria se celebra desde 1933, y el parque del Retiro es uno de los espacios públicos más populares de Madrid, que cada año recibe a millones de visitantes.