El rey Harald V, hospitalizado en Oslo por anemia e infección, ha sufrido un empeoramiento crítico. La familia real y autoridades suspenden agendas ante la gravedad de la situación.
El estado de salud del rey Harald V de Noruega, de 89 años, ha dado un giro preocupante tras diez días de hospitalización en Oslo. El monarca, que ocupa el trono desde 1991 y es el más longevo de Europa, fue ingresado inicialmente por anemia, pero en los últimos días su cuadro se complicó con una infección en la sangre. Según la casa real noruega, la situación es ahora “muy grave”, lo que ha obligado a la familia real a cancelar todos sus compromisos inmediatos.
La reina Sonia y los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit permanecen en el hospital desde primera hora de la mañana, según la agencia NTB. Más tarde se sumaron los príncipes Ingrid Alexandra y Sverre Magnus, así como la princesa Astrid, hermana del rey, y Marius Borg Høiby, hijo mayor de la princesa Mette-Marit, quien cumple prisión domiciliaria tras una condena por delitos graves. La televisión pública NRK ha detallado la llegada de los familiares al centro médico, reflejando la tensión en torno al estado del monarca.
El primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, ha expresado públicamente su preocupación y transmitido su apoyo a la familia real, confiando en la atención médica recibida por el rey. Mientras tanto, la oficina del primer ministro mantiene su agenda, aunque el presidente del Parlamento ha cancelado su viaje a Islandia para regresar a Noruega. También se ha informado del retorno anticipado de miembros del Comité de Relaciones Exteriores y Defensa desde Corea del Sur, así como del Colegio de Obispos de la Iglesia Luterana de Noruega, que estaba en Roma.
Hace menos de una semana, la casa real comunicó que Harald V seguía ingresado en el Rikshospitalet de Oslo, tras recibir tratamiento con cortisona por la anemia y presentar acumulación de líquidos. El monarca ya había estado de baja en febrero y marzo por una infección en la pierna, que requirió hospitalización en Tenerife. El domingo anterior, la situación se agravó por una infección bacteriana en la sangre, aunque entonces se mantenía estable bajo tratamiento antibiótico.
Durante su estancia en el hospital, Harald V ha recibido visitas constantes de su esposa y sus hijos, Haakon —que ejerce como regente— y Marta Luisa. Las parejas de ambos también atraviesan problemas de salud: la princesa Mette-Marit fue sometida a un trasplante de pulmón en junio por fibrosis pulmonar, y Durek Verrett, esposo de Marta Luisa, recibió un trasplante de riñón recientemente.
En los últimos años, el rey Harald V ha enfrentado varios episodios médicos relevantes, incluyendo la implantación de un marcapasos en 2024 y una hospitalización por covid en 2022. En abril de 2024, el propio monarca anunció que reduciría de forma permanente su actividad oficial para no afectar la visibilidad de la monarquía noruega. Noruega, como otras monarquías europeas, mantiene una estructura institucional en la que la figura del rey tiene un papel simbólico y de cohesión nacional, aunque la gestión diaria recae en el gobierno y el príncipe regente en caso de incapacidad temporal.