BMW renuncia a los híbridos: por qué la marca cambia de estrategia en Europa. BMW reevalúa su apuesta por los híbridos: la marca está dispuesta a abandonar los PHEV si los clientes no empiezan a cargarlos. Por qué el fabricante alemán modifica su rumbo y cómo esto se relaciona con las normas europeas y el comportamiento real de los conductores — en este análisis.
BMW se prepara para uno de los giros más significativos de su historia: el gigante alemán del automóvil está considerando seriamente abandonar los híbridos enchufables (PHEV) en favor de vehículos totalmente eléctricos. La razón no es solo el endurecimiento de las normas medioambientales europeas, sino también el inesperado comportamiento de los propios compradores, que, como se ha descubierto, no tienen prisa en utilizar los híbridos tal como estaban previstos.
Según Nicolas Peter, miembro del Consejo de Supervisión de BMW, si la empresa tuviera que despedirse de alguna categoría de modelos, los primeros en verse afectados serían precisamente los PHEV. Como señala la publicación alemana Die Zeit, la dirección de la marca reconoce abiertamente: la mayoría de los propietarios de híbridos prefieren llenar el depósito de combustible en lugar de conectar el coche a la toma de corriente. Como resultado, estos vehículos a menudo emiten casi la misma cantidad de sustancias nocivas a la atmósfera que los coches de gasolina o diésel convencionales.
Durante mucho tiempo, los híbridos enchufables fueron considerados una solución de compromiso entre los motores tradicionales y los coches eléctricos. Los gobiernos europeos subsidiaron activamente su compra y los propietarios recibían beneficios y distintivos ecológicos. Sin embargo, como destaca Peter, el sistema resultó vulnerable: el Estado incentiva la compra de vehículos “limpios”, pero no controla si realmente se utilizan en modo eléctrico. Como resultado, muchos conductores simplemente se benefician sin cambiar sus hábitos.
La situación se complica además porque el sistema de certificación WLTP vigente permite a los fabricantes mostrar cifras de emisiones reducidas para los PHEV: las pruebas se realizan con la batería completamente cargada, lo que significa que la mayor parte del recorrido se hace en modo eléctrico. En la vida real, si el conductor no recarga el coche, las emisiones resultan mucho más altas. Actualmente, la Unión Europea está preparando una reforma del método de cálculo para que los datos sean más cercanos a la realidad. Esto podría hacer que los híbridos sean menos atractivos para los fabricantes de automóviles, que tendrán que invertir en nuevas tecnologías o cambiar completamente a los vehículos eléctricos.
BMW ya registra ventas récord de coches eléctricos, que empiezan a superar incluso a los modelos tradicionales con motor de combustión. Por ejemplo, el BMW i4 fue, al final del año, más popular que el legendario M3. A pesar de esto, la empresa no planea abandonar por completo los coches de gasolina y diésel hasta el final de su ciclo de vida, pero la apuesta por los PHEV claramente pierde sentido.
El replanteamiento de la estrategia de BMW refleja una tendencia más amplia en el mercado: cada vez más fabricantes revisan sus planes de lanzamiento de híbridos, basándose en los hábitos reales de los conductores y en los nuevos requisitos regulatorios. En comparación, otras marcas también ajustan sus gamas, como ocurrió recientemente con el Citroën C4 y el Seat León, que reaccionan de diferentes maneras al aumento de la popularidad de los eléctricos y al endurecimiento de los estándares. Más información sobre cómo están cambiando los enfoques hacia los modelos compactos, en el artículo sobre la batalla Citroën C4 y Seat León.
En los próximos años, el destino de los híbridos en Europa dependerá no solo de las decisiones de los fabricantes de automóviles, sino también de la rapidez con la que cambien las normas de certificación y los sistemas de subvenciones. Para los compradores, esto significa que los esquemas habituales de ahorro y beneficios podrían desaparecer, y la elección entre un vehículo eléctrico y uno con motor de combustión tradicional será cada vez más clara.