Elsa Pataky regresa a Madrid y describe cómo la ciudad ha cambiado en la última década. La actriz comparte sus costumbres, rincones y tradiciones que echa de menos tras vivir en Australia. Su visión refleja el equilibrio entre modernidad y raíces.
Madrid ha experimentado una transformación notable en los últimos años, según Elsa Pataky, que tras una década en Australia ha vuelto a recorrer la capital española. La actriz, que pasó su juventud en la ciudad antes de mudarse al extranjero, destaca el ambiente cosmopolita y la proliferación de nuevos restaurantes, terrazas y hoteles como los signos más visibles de este cambio.
Pataky, que divide su tiempo entre Australia y rodajes internacionales, reconoce que cada regreso a Madrid implica un ritual: reunirse con amigos en los locales de moda y reencontrarse con los sabores que más extraña fuera de España. El jamón ibérico y la tortilla de patatas son, para ella, imprescindibles en cada visita, ya que considera que no tienen sustituto fuera del país.
La actriz subraya la importancia de las tradiciones familiares y culturales que conserva en sus estancias en Madrid. Una de las costumbres que más valora es la sobremesa, ese tiempo prolongado de conversación tras las comidas, que considera difícil de replicar en Australia. Sus hijos, criados en Byron Bay, muestran curiosidad por estas prácticas y por las historias que forman parte de la vida madrileña.
En cuanto a los lugares que le despiertan nostalgia, Pataky menciona los barrios y calles de su infancia, a los que regresa para mantener el vínculo con sus raíces, aunque su familia ya no reside allí. Reconoce que, como figura pública, evita zonas muy concurridas como la Plaza Mayor, pero sigue disfrutando del ambiente y la acogida de los madrileños.
Para quienes visitan Madrid por primera vez, Pataky recomienda pasear por el centro histórico, probar tapas, jamón y tortilla de patatas, y aprovechar las terrazas de la ciudad. En compras, opta por Zara y accesorios de Loewe, y suele regalar velas de Diptyque. Entre sus restaurantes favoritos menciona Arima en Ponzano para cocina vasca, Bar Manero como su último descubrimiento y Restaurante Lana para cenas en pareja, por su especialidad en carnes.
Las salidas familiares suelen incluir espectáculos, reflejo de la amplia oferta cultural de Madrid. El Museo Thyssen es uno de sus preferidos, y para encuentros con amigos elige cócteles en el Hotel Santo Mauro. El parque de El Retiro sigue siendo su espacio verde predilecto, mientras que Tacha Beauty es su centro de referencia para cuidados personales. El barrio de Chamberí destaca por su equilibrio entre vida animada y tranquilidad.
En cuanto a alojamiento, Pataky sugiere The Madrid Edition y su restaurante Oroya. Sus últimas escapadas la han llevado a Pedraza y al hotel Casa Taberna, así como a Cáceres para comer en Atrio y visitar el Museo de Arte Contemporáneo Helga de Alvear. También ha descubierto Los Ciruelos en Cercedilla para montar a caballo y disfruta de rutas por la Sierra Madrileña. Entre sus planes pendientes figura una visita al Museo Banksy.
El auge de Madrid como destino internacional y su capacidad para reinventarse sin perder su esencia cultural la sitúan en línea con otras capitales europeas, según destaca ¡HOLA!. Ejemplos recientes, como la relevancia de Bruselas en eventos de Estado, muestran cómo las ciudades del continente buscan equilibrar tradición y modernidad. En el caso de Madrid, la combinación de innovación y arraigo atrae tanto a residentes como a quienes, como Pataky, mantienen lazos pese a vivir fuera.
En contexto, Madrid es actualmente una de las ciudades europeas con mayor crecimiento en turismo y oferta gastronómica. El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas ha superado los 60 millones de pasajeros anuales en los últimos ejercicios, y la capital ha sido reconocida por su dinamismo cultural y su capacidad para atraer inversiones en hostelería y ocio. La evolución urbana y la apuesta por la calidad de vida refuerzan su posición como referente en el sur de Europa.