Un tribunal concede indemnización por años de trabajo temporal incluso tras obtener puesto fijo. El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha ordenado el pago de 35.172 euros a una trabajadora que, tras años de empleo temporal, consiguió un puesto fijo. La sentencia destaca que la estabilización no elimina el derecho a indemnización por irregularidades pasadas.
El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha puesto fin a un caso que podría cambiar la perspectiva sobre las indemnizaciones por abuso de contratos temporales en el sector público. Una trabajadora de Establecimientos Residenciales para Ancianos de Asturias, que ejerció como fisioterapeuta desde 2005 bajo contrato temporal, ha obtenido el derecho a cobrar 35.172 euros, a pesar de que finalmente ocupó una plaza fija tras un proceso de estabilización.
La esencia de la disputa radicaba en que la prolongada situación de temporalidad, considerada por el tribunal como «abuso», no fue compensada ni siquiera después de que la empleada superara el concurso conforme a la Ley 20/2021 y firmara un contrato indefinido. Para acceder al nuevo puesto tuvo que extinguir formalmente la relación laboral previa, lo que dio pie a la reclamación de indemnización por los años trabajados como personal temporal.
Decisión judicial
Inicialmente, el juzgado de primera instancia de Mieres desestimó la reclamación, pero el recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias cambió la situación. El tribunal consideró que la obtención de un puesto fijo no compensa el perjuicio causado por el uso prolongado de contratos temporales. Aunque no aceptó la cuantía máxima solicitada (69.953,20 euros al equivalente de 33 días por año trabajado), sí avaló el abono conforme a una fórmula alternativa: 20 días de salario por cada año de servicio, con un máximo de 12 mensualidades.
El argumento clave del tribunal: el mero hecho de obtener una plaza fija no elimina las consecuencias de años de inestabilidad. En la resolución se señala que el daño se produjo en el periodo en que la trabajadora cubría de hecho necesidades permanentes del organismo, pero sin garantías de empleo. El tribunal también rechazó el argumento de que la finalización del contrato temporal pudiera considerarse una baja voluntaria: el documento de cese era necesario para acceder al nuevo puesto y no fue iniciativa de la propia empleada.
Consecuencias para el sector
Esta decisión puede convertirse en un referente para otros empleados del sector público que, tras años de temporalidad, hayan conseguido una plaza fija a través de procedimientos de estabilización. Según el sindicato CSIF, esta práctica abre la puerta a indemnizaciones para quienes puedan acreditar abuso de la contratación temporal, especialmente si con anterioridad su situación fue reconocida como «indefinido no fijo» o si un tribunal ha declarado la existencia de relación laboral fuera de la ley.
El sindicato subraya que el derecho a indemnización surge precisamente en el momento de la finalización del contrato temporal, aunque acto seguido se obtenga plaza fija. No es necesario presentar una reclamación previa para interponer demanda y el plazo general es de un año desde el cese, aunque se recomienda actuar sin demora.
Estabilización e indemnización
La jurisprudencia en este tipo de casos se está formando de manera gradual, y la decisión del Tribunal Supremo de Asturias podría influir en procesos similares en otras regiones. Es importante que el tribunal distinga conceptos: obtener un puesto fijo resuelve el futuro laboral, pero no anula el derecho a una indemnización por la infracción pasada. Esto cobra especial relevancia en el contexto de los procesos masivos de estabilización en el sector público, cuando miles de empleados pasan de un estatus temporal a fijo.
La cuestión de las indemnizaciones por el abuso de contratos temporales adquiere cada vez más importancia en el mercado laboral de España. La práctica muestra que, incluso tras lograr un puesto fijo, los trabajadores pueden reclamar compensaciones por años de inestabilidad. Controversias similares ya han sido examinadas a nivel superior: por ejemplo, en el caso de la compensación por el pago indebido de horas extra, cuando el Tribunal Supremo de España obligó al empleador a indemnizar a un trabajador de Santander; más detalles sobre esto en el artículo sobre la indemnización récord por horas extra.
La decisión del Tribunal Supremo de Asturias subraya que, aunque el trabajador logre la tan esperada estabilidad, su derecho a una indemnización por vulneraciones pasadas se mantiene. Es un mensaje para quienes han sufrido años de temporalidad en el sector público.