Las tiendas Oh Juliette y Sorellas The Brand registran afluencia masiva de estudiantes. En Barcelona, las graduadas hacen cola durante horas para conseguir un vestido de graduación. Las tiendas Oh Juliette y Sorellas The Brand reportan gran demanda y han limitado el número de pruebas. El precio de los vestidos oscila entre 40 y 70 euros.
En Barcelona se observa en los últimos meses una inusual expectación: las graduadas de instituto forman largas filas frente a tiendas especializadas para elegir su vestido de graduación. Según RUSSPAIN, la demanda de estos atuendos ha alcanzado cifras récord; en algunos casos, la espera para probarse un vestido puede llegar hasta seis horas.
Las tiendas Oh Juliette y Sorellas The Brand, dedicadas exclusivamente a los vestidos de graduación, se han convertido en el epicentro de esta tendencia. Sus propietarias señalan que el flujo de clientas comienza ya a principios de año, y que en abril y mayo, cuando se celebran la mayoría de las graduaciones, las colas se hacen especialmente largas. En las tiendas rige la norma de no llevar más de cuatro vestidos al probador, y antes de entrar, las empleadas explican a las clientas el procedimiento.
El precio de los vestidos en Oh Juliette y Sorellas The Brand oscila entre 40 y 70 euros. Muchas chicas descubren estas tiendas a través de TikTok y las redes sociales, así como por recomendaciones de amigas. Entre quienes esperaban su turno había tanto estudiantes como padres. Algunas confesaban que esperaban menos afluencia; otras, que ya estaban preparadas para el furor. Según las empleadas, el flujo es especialmente intenso por la tarde, por lo que las compradoras experimentadas recomiendan acudir por la mañana.
La aparición de esta demanda está relacionada con la influencia de la cultura estadounidense de graduaciones, popularizada por películas como High School Musical, 10 Cosas Que Odio de Ti y Nunca Me Han Besado. Ahora, en Cataluña, la graduación ha dejado de ser solo un acto formal para convertirse en una auténtica celebración con vestimenta obligatoria. Según comentan en Sorellas The Brand, el interés por los vestidos de graduación sigue creciendo y las colas se han vuelto algo habitual en el centro de Barcelona.
El tema de las largas filas y el furor en Barcelona no es nuevo: anteriormente la ciudad ya había experimentado una avalancha de visitantes en otros ámbitos, por ejemplo, cuando falleció la reconocida artista Tania Doris, congregando a numerosos admiradores en el teatro Apolo. Esto subraya que Barcelona sigue siendo una ciudad donde las tendencias culturales y juveniles se convierten rápidamente en fenómenos de masas.
Para referencia: las fiestas de graduación en España tradicionalmente se celebran al final del curso escolar, la mayoría de las veces en mayo y junio. En los últimos años, la moda de lucir vestidos especiales y organizar fiestas temáticas se ha intensificado, lo que ha dado lugar a la aparición de tiendas especializadas y al crecimiento del mercado de ropa festiva para adolescentes. Según expertos, la demanda de este tipo de productos en las grandes ciudades seguirá creciendo, sobre todo en la época de exámenes y fin de curso.