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En Canarias crece la preocupación por la explotación sexual de migrantes

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

En Canarias crece la preocupación por la explotación sexual de migrantes Español.News
En Canarias crece la preocupación por la explotación sexual de migrantes

Víctimas de la trata de personas en Canarias: nuevas evidencias y reacción del Vaticano. En Canarias han salido a la luz nuevos datos sobre la trata de personas entre migrantes. El Papa Francisco expresó públicamente su apoyo a las víctimas, mientras los centros locales registran un aumento de solicitudes de ayuda. Las autoridades y la Iglesia buscan soluciones.

En las Islas Canarias, el tema de la trata de personas volvió a agudizarse después de que varias mujeres migrantes relataran la violencia y explotación que sufrieron. Sus testimonios se presentaron durante un encuentro con el Papa Francisco, quien ha hecho de la lucha contra este delito una de las prioridades de su pontificado. El foco se centró en el destino de mujeres procedentes de América Latina que, mediante engaños, fueron llevadas a la explotación sexual en territorio español.

Una de las víctimas, Lola, pasó cinco años en total aislamiento, sin posibilidad de salir a la calle. Según relata, la deuda con los organizadores de la red criminal iba en aumento constantemente, y cualquier intento de resistencia terminaba en violencia. Solo una fuga fortuita de información sobre una próxima operación policial permitió que ella y otras víctimas lograran liberarse. Tras conseguir la libertad, Lola se enfrentó a un nuevo problema: la exclusión social y las dificultades para encontrar trabajo, especialmente en el entorno de pequeñas comunidades isleñas.

Durante la visita del Papa Francisco al puerto de Arguineguín, en Gran Canaria, salieron a la luz otros testimonios. Una de las mujeres contó que le arrebataron a su hijo y la obligaron a ejercer la prostitución. El pontífice subrayó que la vida y la dignidad de las víctimas no pertenecen a sus verdugos, y llamó a apoyar a las personas afectadas. Según datos del Centro Lugo, que asiste a víctimas de trata, el año pasado recibieron ayuda 566 personas, de las cuales el 90% son migrantes. La mayoría son mujeres, aunque también hay hombres.

El problema sigue siendo grave: según las estadísticas oficiales, en 2025 la policía y la Guardia Civil liberaron a 1.869 personas víctimas de explotación sexual o laboral. Sin embargo, los expertos señalan que la cifra real de afectados es mucho mayor, ya que muchos permanecen fuera del radar de las fuerzas de seguridad. Desde el Centro de Lugo destacan que ganarse la confianza de las víctimas no es fácil: los trabajadores sociales salen regularmente a la calle para establecer contacto y ofrecer ayuda.

Otra víctima, Eli, llegó a Canarias después de que sus propios familiares la vendieran como esclava sexual. Le arrebataron los documentos y solo logró superar el trauma psicológico tras años de rehabilitación. Según cuenta, muchas mujeres no se atreven a acudir a la policía por miedo y vergüenza. Considera que un paso importante sería dar a las víctimas la posibilidad de hablar en nombre de quienes aún no pueden hacerlo públicamente.

El papel de la Iglesia en la lucha contra la trata de personas sigue siendo objeto de debate. El Papa Francisco impulsó la creación del Grupo Santa Marta, una alianza internacional entre la policía y estructuras eclesiásticas para combatir conjuntamente este tipo de delito. El nuevo pontífice León XIV aún no ha hecho declaraciones específicas sobre el tema, pero, según representantes de la fundación Pablo VI, ha subrayado en varias ocasiones la importancia de proteger la dignidad humana.

Según el análisis de russpain.com, el problema de la trata de personas en Canarias está estrechamente vinculado a los flujos migratorios y a las limitadas oportunidades de integración social. En las pequeñas comunidades, la estigmatización de las víctimas es especialmente evidente: quienes han sufrido explotación enfrentan discriminación incluso al intentar encontrar empleo. En este contexto, es fundamental no solo el apoyo de la Iglesia y las autoridades, sino también la atención de la sociedad a las historias reales de las personas afectadas. La protección de los derechos de los migrantes y la lucha contra la explotación también se debaten en otras regiones de España, como lo demuestran los reportajes sobre el trabajo de la policía y los tribunales, por ejemplo, en el análisis de la influencia de los informes policiales en casos de alto perfil.

Para referencia: la trata de personas en España está tipificada como un delito grave, y las víctimas tienen derecho a protección y rehabilitación. En los últimos años, las autoridades han reforzado el control sobre las rutas migratorias y ampliado los programas de apoyo a las víctimas; sin embargo, el problema sigue siendo relevante, especialmente en regiones con una alta proporción de migrantes.

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