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En Cataluña, la industria automotriz y la tecnológica buscan espacio en proyectos de defensa ante el aumento del presupuesto

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

En Cataluña, la industria automotriz y la tecnológica buscan espacio en proyectos de defensa ante el aumento del presupuesto Español.News
En Cataluña, la industria automotriz y la tecnológica buscan espacio en proyectos de defensa ante el aumento del presupuesto

Empresas catalanas apuestan por inversiones militares: objetivo, el 20% de los fondos federales. El sector empresarial catalán se adapta activamente a los contratos de defensa. Las autoridades regionales aspiran a captar hasta el 20% de la inversión federal en este ámbito. Grandes compañías y startups ya están formando alianzas para participar en los nuevos programas.

En Cataluña ha comenzado un marcado giro hacia la industria de defensa: empresas locales del sector automotriz, IT y sectores afines aspiran a participar en los nuevos programas federales. Ante el aumento del gasto militar en la UE y España, las autoridades regionales y el sector empresarial esperan captar hasta el 20% de los 10.000 millones de euros que Madrid planea invertir en la industria de defensa. Este porcentaje corresponde a la cuota de Cataluña en la economía y la población del país.

Tradicionalmente, la región no ha sido un centro de producción militar, sin embargo, ahora el interés por los proyectos de defensa crece rápidamente. El mayor fabricante de automóviles, Seat, ya ha recibido propuestas para producir equipamiento militar, aunque la compañía aún no ha confirmado oficialmente estos planes. Mientras tanto, proveedores de componentes como Ficosa ya han firmado acuerdos con Indra, un actor clave en el sector de defensa. También se están incorporando empresas de IT, como Sirt, especializada en ciberseguridad.

Indra, una empresa parcialmente estatal, se ha convertido en un polo de atracción para cientos de compañías catalanas que desean integrarse en las cadenas de suministro de defensa. Recientemente, en Barcelona tuvo lugar un encuentro con la participación de 350 empresas, de las cuales 130 ya operan en el sector de defensa y el resto en sectores afines capaces de producir bienes de doble uso. Indra está formando activamente alianzas para participar en los programas estatales de modernización, lo que abre nuevas oportunidades para los negocios locales.

Las autoridades de Cataluña apoyan este giro: el presidente Gerard Illa participó personalmente en reuniones sectoriales, y las organizaciones económicas de la región llaman a no perder la oportunidad de obtener una parte de las inversiones en defensa. Sin embargo, según una encuesta del Centre d’Estudis d’Opinió, la opinión pública sigue dividida: un tercio de los habitantes está a favor de reducir el gasto militar, y otro tanto — de mantenerlo en el nivel actual.

En respuesta a los nuevos desafíos, exfuncionarios de la región, como el ex presidente del parlamento Roger Torrent y el ex jefe de policía Pere Ferrer, han creado la consultora Dualys. Esta empresa ayuda a las compañías a superar barreras burocráticas y técnicas para acceder al mercado de defensa, donde los requisitos de seguridad, financiación y certificación son especialmente estrictos. Según ellos, ahora es el momento ideal para entrar en el sector: las empresas que logren posicionarse a tiempo obtendrán ventajas a largo plazo.

El cambio de orientación empresarial también se observa en el caso de Mecvil, de Sallent: la empresa, que comenzó fabricando piezas para la industria textil, ahora considera los proyectos de defensa como una vía prometedora. Según el director de desarrollo Jordi Altimirás, la experiencia en el sector de automoción les permite adaptarse rápidamente a los requisitos de los pedidos militares, por ejemplo, desarrollando componentes para drones o vehículos blindados.

Economistas señalan que en Cataluña ya se han identificado más de 800 empresas con potencial para operar en la industria de defensa. Para 2030, la región prevé aumentar el valor añadido del sector en 1.000 millones de euros y crear hasta 10.000 nuevos empleos cualificados. Ven especial potencial en la ciberseguridad, las comunicaciones satelitales, la fabricación de drones y las soluciones informáticas para la simulación de combates.

La transición hacia proyectos de defensa requiere no solo inversiones, sino también la reorganización de los procesos productivos y la búsqueda de nuevas alianzas. Según los expertos, los programas militares actuales exigen la integración de tecnologías innovadoras y una estrecha colaboración entre empresas de diferentes perfiles. Procesos de diversificación similares se observan también en otras regiones de España; por ejemplo, en Barcelona, las empresas de transporte también se están adaptando a los nuevos desafíos.

Para referencia: la industria de defensa en España se ha concentrado tradicionalmente en Madrid y Andalucía, pero el crecimiento de los programas militares europeos y las nuevas exigencias de seguridad abren oportunidades para otras regiones. En 2026, la UE planea invertir hasta 800.000 millones de euros en defensa, lo que convierte al sector en uno de los de mayor crecimiento en la economía. Las empresas catalanas, con experiencia en automoción, TI y producción tecnológica avanzada, pueden ocupar una posición destacada en las nuevas cadenas de suministro.

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