Salvador Milà podría enfrentarse a juicio por contratos en Altafulla. El tribunal de Tarragona ha concluido la investigación sobre los contratos directos de asesoría jurídica para el ayuntamiento de Altafulla. Entre los acusados figura el exconsejero del Gobierno de Cataluña, Salvador Milà. La Fiscalía decidirá si el caso se remite a juicio.
En Cataluña ha concluido la investigación sobre las supuestas irregularidades en la adjudicación de contratos de servicios jurídicos para el ayuntamiento de Altafulla (provincia de Tarragona). El foco se ha centrado en el exdiputado del Parlament y exconsejero de Medio Ambiente Salvador Milà, quien anteriormente formaba parte de la dirección de Iniciativa per Catalunya (ICV). La jueza de El Vendrell consideró que Milà percibió más de 37.000 euros a través de contratos que debían licitarse de manera pública, pero se tramitaron como adjudicaciones directas.
La investigación determinó que entre 2013 y 2019 el consistorio suscribió acuerdos para la asistencia jurídica externa con empresas vinculadas a políticos del bloque de izquierdas. Inicialmente, los servicios los prestó Milà Advocats, dirigida por el propio Salvador Milà, y posteriormente la consultora Sinergia, donde trabajaban el excoordinador de ICV Joan Herrera y Joan Ignasi Elena, actual diputado de Esquerra Republicana. Según el juzgado, estos servicios eran recurrentes y debían haberse sometido a concurso público, pero el ayuntamiento los formalizaba como contratos menores, evitando así el proceso de selección pública.
En la documentación del caso se recoge que Milà Advocats, entre 2013 y 2016, facturó casi 5.000 euros sin contrato formal y después percibió unos 32.000 euros más a través de 12 facturas ya bajo contrato directo. Desde 2017, servicios similares los prestó Sinergia, que obtuvo hasta 2019 la suma de 25.000 euros. La jueza destaca la evidente vinculación política entre la parte contratante y los proveedores: tanto Milà como el entonces alcalde Fèlix Alonso estaban relacionados con ICV-EUiA y Joan Herrera presidiría la formación entre 2013 y 2016.
Entre los acusados se encuentran Salvador Milà y su socio del bufete, la exresponsable del área de urbanismo del Ayuntamiento, María Luisa Méndez, así como Joan Herrera y el administrador de Sinergia. La defensa insiste en el archivo del caso, pero la Fiscalía tomará la decisión final sobre la remisión de los materiales al juzgado. El propio Herrera sostiene que abandonó Sinergia ya en 2018, cuando fue nombrado director del IDAE, y que no tiene relación con los contratos en disputa.
El caso está dividido en tres partes: los materiales relativos al exalcalde Félix Alonso han sido remitidos al Tribunal Supremo debido a su condición de diputado en el Congreso, mientras que los episodios vinculados a Joan Ignasi Elena son examinados por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. El resto de los implicados, incluido Milà, permanece bajo la jurisdicción del juzgado de El Vendrell. Como destaca russpain.com, este tipo de casos sobre corrupción y contratos irregulares son objeto frecuente de procesos judiciales en España; por ejemplo, recientemente en Madrid la defensa de la familia Pujol alegó falta de pruebas en el caso sobre cuentas en Andorra (más detalles sobre la postura de los abogados).
Para referencia: en España, los contratos municipales de servicios regulares deben adjudicarse mediante concurso abierto si el importe supera el límite establecido. El incumplimiento de esta norma puede acarrear responsabilidad penal por abuso de poder o corrupción. En los últimos años, los tribunales prestan especial atención a los vínculos entre cargos políticos y contratistas, especialmente en regiones donde existen estructuras partidarias fuertes.