Fuertes vientos y calor: anomalías climáticas afectan varias regiones. En Delhi, el viento huracanado no redujo el calor extremo. En Kerala y Tamil Nadu — lluvias torrenciales y alerta de tormenta. En Hyderabad, dos personas murieron debido a las precipitaciones.
Varias regiones de Asia se enfrentaron a bruscos cambios meteorológicos. En Delhi, la noche del martes se registraron ráfagas de viento de hasta 111 km/h, pero el calor no cedió: la temperatura en la zona de Ridge alcanzó los 44,7°C, 3,6 grados por encima de lo normal. En otras partes de la ciudad —Lodi Road, Palam, Ayanagar y Safdarjung— los valores máximos también superaron notablemente los indicadores estacionales. Las temperaturas mínimas nocturnas se mantuvieron por encima de lo habitual, salvo en Palam, donde estuvo apenas más fresco que la norma. Según el Departamento Meteorológico de la India (IMD), para el miércoles se prevén intervalos nubosos y posibilidad de tormentas eléctricas.
En Kerala, el IMD declaró nivel naranja de alerta en los distritos de Alappuzha y Ernakulam: aquí se pronostican lluvias de hasta 20 cm, tormentas y vientos de hasta 50 km/h durante tres horas en la mañana. La advertencia se extiende también a otras zonas del estado, donde continúa la actividad del monzón del suroeste. En Tamil Nadu, Puducherry y Karaikal, los meteorólogos prevén lluvias de diversa intensidad, en ocasiones acompañadas de tormentas y vientos fuertes, especialmente en las zonas montañosas de Tirunelveli, Theni y Kanyakumari. El jueves persistirán las lluvias y tormentas, y en las regiones occidentales y norte del estado las precipitaciones podrían intensificarse.
En Hyderabad, las lluvias torrenciales provocaron graves interrupciones en el tráfico y una tragedia: dos residentes murieron electrocutados después de que un cable roto cayera en charcos sobre la carretera. El incidente ocurrió durante tareas de limpieza en el alcantarillado pluvial, cuando las lluvias inundaron las calles.
A nivel global, según el Servicio de Cambio Climático Copernicus (C3S), mayo fue el segundo mes más caluroso jamás registrado. La temperatura media mundial superó en 1,42°C el nivel preindustrial. En Europa Occidental se registró una de las olas de calor más tempranas e intensas, lo que confirma las previsiones sobre el impacto del cambio climático en el continente.
Para referencia: el IMD actualiza regularmente los niveles de alerta meteorológica — la naranja indica probabilidad de lluvias intensas y la necesidad de extremar precauciones. En los últimos años, las lluvias monzónicas y las temperaturas extremas provocan cada vez más interrupciones en la infraestructura y un aumento de incidentes. Según los expertos, este tipo de anomalías meteorológicas podrían hacerse más frecuentes en el contexto del calentamiento global.