Madrid cierra un centro para mayores: 1.500 personas en riesgo de perder apoyo. Las autoridades de Madrid han iniciado el cierre del centro Conde de Elda para mayores debido a problemas con la licencia. Más de 1.500 vecinos del barrio Pilar se han manifestado en contra de la decisión, preocupados por perder un espacio fundamental de encuentro y apoyo.
En el barrio de Pilar, al norte de Madrid, se ha desatado un conflicto por el cierre del centro para mayores Conde de Elda. Tras una inspección de los servicios municipales, se descubrió que el establecimiento funcionaba sin una licencia en vigor, lo que llevó al inicio de un proceso oficial y a una orden de cese de actividad. La decisión afectó a 1.554 usuarios habituales del centro, para quienes este lugar era no solo un espacio de ocio, sino también una parte importante de su vida social.
Motivos del cierre
Los problemas comenzaron tras una inspección rutinaria, cuando técnicos del área municipal de urbanismo detectaron la falta de una licencia de actividad. Aunque, según representantes del Ayuntamiento, el permiso fue otorgado ya en 1979, la última revisión constató la ausencia del documento requerido. La entidad gestora, Acumafu, sostiene que no recibió ningún aviso sobre infracciones y operaba conforme a las mismas normas que en otros de sus centros, especialmente en Fuenlabrada. Sin embargo, el propietario del edificio, Fundación Montemadrid, decidió el cierre inmediato del inmueble.
Reacción de los vecinos
En respuesta a la amenaza de cierre, decenas de personas mayores salieron a protestar frente al edificio del centro. Afirman que la pérdida del Conde de Elda los privará no solo de sus actividades habituales, sino también del apoyo que reciben en la comunidad. Muchos acuden aquí tras perder a un ser querido o jubilarse, para no quedarse solos. Según una de las activistas, María Teresa de Diego, la decisión de la fundación deja sin apoyo a más de mil quinientas personas para quienes el centro se ha convertido en «una razón para vivir».
Falta de alternativas
Los mayores del barrio señalan que los centros municipales no pueden acoger a todos los que lo desean: hay largas listas de espera para las actividades y talleres gratuitos, y no todos consiguen acceder. En el Conde de Elda se organizan a diario bailes, talleres de ajedrez, pintura, alfabetización digital, idiomas e incluso cursos de prevención de fraudes. Uno de los asistentes habituales, Ángel Acebrón, comenta que sin este centro muchos se quedarían sin su actividad y socialización habituales.
Contexto y consecuencias
La situación del cierre del centro para mayores en Madrid refleja la escasez más amplia de infraestructuras para la tercera edad en las grandes ciudades. Según RUSSPAIN, problemas similares de falta de espacios para actividades masivas y apoyo social ya habían surgido en la capital cuando organizaciones religiosas alquilaron estadios para sus necesidades; puede leerse más sobre ello en el artículo sobre el aumento de iglesias evangélicas y sus actividades en MadridEn el caso de Conde de Elda, mientras Acumafu intenta obtener una nueva licencia, los vecinos del barrio siguen luchando por mantener el centro, que para muchos se ha convertido en el único lugar de encuentro y apoyo.