Barcelona aprueba un nuevo plan de restricciones para negocios en Ciutat Vella. El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado un plan actualizado para regular los negocios en Ciutat Vella. El documento ha generado controversia: algunos concejales temen un aumento del turismo y de los locales nocturnos. La medida fue respaldada por PSC y Junts.
Las autoridades de Barcelona han aprobado en comisión un nuevo plan para regular la actividad comercial en el histórico distrito de Ciutat Vella. El documento, presentado por el equipo del alcalde Jaume Collboni, sustituirá las normas anteriores y limitará la apertura de tiendas relacionadas con el cannabis, salones de manicura y puntos de venta de accesorios para teléfonos móviles. Según representantes del ayuntamiento, el nuevo plan es una herramienta más precisa y flexible que la normativa vigente desde 2017.
La principal novedad es la introducción de zonas según la densidad del negocio, la consideración del ancho de las calles y la limitación de espacios mínimos y máximos según el tipo de establecimiento. Por primera vez, el documento incluye arterias clave como la Via Laietana y la Rambla. El plan fue aprobado por PSC y Junts, mientras que ERC, Comuns y PP votaron en contra. Vox se abstuvo y tomará una decisión en la votación final a fin de mes.
La oposición señaló que el nuevo texto abre la puerta a nuevas discotecas y comercios turísticos en un centro ya saturado. Según sus estimaciones, podrían abrirse hasta siete clubes nocturnos nuevos y doscientas tiendas de conveniencia 24 horas, así como aumentar el número de tiendas relacionadas con el cannabis. Por su parte, representantes del gobierno municipal insisten en que el documento no incrementa la presión turística, sino que la redistribuye y regula.
El teniente de alcalde de Seguridad y presidente del distrito de Ciutat Vella, Albert Batlle, subrayó que el trabajo sobre el plan se realizó conjuntamente con los vecinos y empresarios. Señaló que el nuevo reglamento debe potenciar la diversidad empresarial, apoyar proyectos culturales y facilitar el control de las infracciones. Según él, la cantidad de actividades reguladas aumentó de 55 a 180, lo que, según las autoridades, no implica una liberalización sino, al contrario, un control más estricto.
El debate en la comisión se desarrolló en medio de críticas a las normas anteriores, introducidas durante el mandato de Ada Colau. En aquel entonces, las restricciones se dirigieron a combatir la vida nocturna y los negocios turísticos, pero el mercado se adaptó rápidamente y en el centro aparecieron nuevos formatos de tiendas que no estaban sujetos a prohibiciones. El año pasado, la ciudad suspendió temporalmente la concesión de nuevas licencias para preparar el documento actualizado.
El concejal de los Comuns Jordi Rabassa acusó a las autoridades actuales de que sus políticas conducirán a un mayor desplazamiento de los residentes locales y al aumento de negocios enfocados en turistas. La representante de ERC, Eva Baró, calificó el plan de ineficaz y advirtió sobre el riesgo de una mayor comercialización del distrito. Desde Junts, en cambio, consideran que el nuevo reglamento permitirá reforzar el control y clausurar a los infractores con mayor rapidez.
En los últimos años, Ciutat Vella sigue siendo el distrito más concurrido de Barcelona en términos de turismo. En las últimas tres décadas, aquí se han sucedido seis planes diferentes de regulación comercial. Medidas similares se están debatiendo en otros barrios de la ciudad, donde tras la remodelación de las calles también se registra un aumento de negocios turísticos y tiendas abiertas las 24 horas.
Para referencia: Ciutat Vella es el centro histórico de Barcelona, que incluye el Barrio Gótico, El Born, Raval y la Barceloneta. El distrito tradicionalmente afronta un conflicto entre los intereses de los residentes y los negocios orientados al turismo. Según las autoridades municipales, las nuevas normas deben ayudar a equilibrar el desarrollo del distrito y preservar su carácter único.