Manifestación en Barcelona contra la visita del Papa: manifestantes exigen neutralidad de las autoridades. Unas 100 personas participaron en una manifestación en Barcelona para mostrar su rechazo a la visita del Papa León XIV. Los organizadores reclaman una postura estrictamente neutral por parte de las autoridades y la ruptura de acuerdos con el Vaticano.
En el centro de Barcelona, la tarde del martes, se realizó una protesta contra la visita del Papa León XIV. Un centenar de personas se reunieron en el paseo Born, convocados por Fundació Ferrer i Guàrdia, Europa Laica y Ateus a Catalunya. La principal demanda de los participantes es que las instituciones estatales y municipales mantengan la neutralidad en asuntos religiosos, especialmente ante la recepción oficial del jefe del Vaticano.
Los organizadores declararon considerar la visita del Papa como una 'anomalía para la democracia moderna'. Según la presidenta de la Fundació Ferrer i Guàrdia, Hungría Panadero, en España persiste la ambigüedad en las relaciones entre la religión y el Estado, lo que no refleja la realidad social. Subrayó que la campaña ‘Jo no t’espero’ no va dirigida contra los creyentes, sino que se centra únicamente en el principio de laicidad.
En la manifestación se pudieron ver pancartas con críticas contundentes hacia las autoridades y la iglesia. Algunas acusaban de proteger a pederastas a costa de los contribuyentes y contenían comparaciones con figuras históricas. El coordinador de Europa Laica Catalunya, Lluís Garcia, lamentó la visita del Papa al Congreso, calificando el hecho de 'vergüenza' y llamó a revisar los acuerdos con el Vaticano, que, a su juicio, perjudican los intereses de los españoles.
El presidente de Ateus de Catalunya, Albert Riba, afirmó que la llegada del Papa genera la sensación de que Cataluña se convierte en 'colonia del Vaticano'. También criticó que se otorgue tribuna al jefe de un Estado que, según dijo, no cumple con los estándares democráticos y sigue encubriendo delitos dentro de la iglesia.
La cuestión del papel de la religión en la vida pública de España sigue siendo objeto de debate. Como señala RUSSPAIN, anteriormente en Barcelona ya se habían producido conflictos en torno a la participación de las autoridades en actos religiosos. Al mismo tiempo, en otros ámbitos, como la sanidad, también se alzan voces a favor de reformas y de la revisión de prácticas obsoletas — más detalles sobre este tema los dio el exdirector de Sant Joan de Déu, quien abogó por cambios radicales en el sistema sanitario (más detalles sobre la postura de Manel del Castillo).
A modo de referencia: España se considera formalmente un Estado laico, sin embargo, los acuerdos con el Vaticano firmados a finales del siglo XX siguen regulando muchos aspectos de la relación entre la Iglesia y el Estado. En los últimos años, han aumentado en el país los debates sobre la necesidad de revisar estos acuerdos, especialmente ante el crecimiento de la población no religiosa y las demandas de transparencia en las instituciones públicas.