Lua Coderch presentó en Barcelona una instalación sobre la esperanza para las futuras generaciones. En el museo Can Framis de Barcelona se inauguró la instalación de Lua Coderch. La artista se dirige a las generaciones futuras y resalta la importancia del optimismo. El proyecto ha sido el primero en el renovado espacio del museo.
En Barcelona, en el museo Can Framis, se inauguró una nueva exposición: la artista Lua Coderch presentó una instalación dedicada a las futuras generaciones y a la búsqueda de la esperanza en el mundo contemporáneo. El proyecto, titulado «Señala un punto (fuera del perímetro de la sección de un árbol para indicar que viene del futuro)», es la primera obra que ocupa la renovada sala donde el museo invita ahora regularmente a autores contemporáneos a dialogar con la colección permanente.
Lua Coderch, nacida en Perú y criada en Cataluña, destaca que el lugar de la exposición es para ella tan importante como la propia obra. Antes de crear el proyecto, estudió detalladamente el espacio del museo y vio en una de las salas un “ojo”: una metáfora arquitectónica que se convirtió en la base de toda la instalación. Desde la calle, los visitantes pueden observar una “pestaña” de cuatro metros, que simboliza un ojo cerrado y la mirada interior.
El elemento clave de la exposición es un videoensayo dirigido al hijo de la artista, de 10 años. En él, Coderch reflexiona sobre la sinceridad, la naturaleza y la confianza en la nueva mirada de los jóvenes. La inspiración para la obra fue el cuadro «Santa Lucia» de Francesco del Cossa, donde los ojos de la santa están pintados en una ramita y no sobre un plato, como es habitual en las representaciones clásicas. La artista señala que es imposible hacer crecer nuevos ojos, pero sí se puede confiar en la mirada fresca de la próxima generación.
En la instalación también se presentan dos fotografías que conforman un “díptico visceral”: un corte de árbol vinculado a la infancia de la autora y una cicatriz en su piel que recuerda tanto al dolor como a la ternura. Otro objeto es un fulgurito, un tubo de vidrio que se forma cuando un rayo impacta en la arena, simbolizando la fuerza de la imaginación y la creatividad.
La obra de Lua Coderch marca un nuevo capítulo en la historia del museo Can Framis, que tras la muerte del mecenas Antoni Vila Casas en 2023 sigue apoyando el arte contemporáneo catalán. La renovada exposición permanente tiene como objetivo no solo conservar la colección, sino también crear un espacio para las prácticas artísticas actuales.
Es interesante notar que en el ámbito cultural español actualmente también se debaten cambios en otras áreas. Por ejemplo, la televisión enfrenta desafíos: recientes fallos judiciales sobre el programa El Rosco y su continuación en Antena 3 han generado un amplio debate, y se puede leer más al respecto en el artículo sobre los cambios en el popular programa Pasapalabra.
Para referencia: el museo Can Framis forma parte de la Fundación Vila Casas y está especializado en arte contemporáneo catalán. Lua Coderch es la primera artista invitada tras recibir el Premio Arco Antoni Vila Casas 2025. Sus trabajos anteriores “Nunca sabes cuáles son las buenas noticias” y “Exhausta y exuberante” también están representados en la fundación. La instalación estará disponible para los visitantes durante los próximos meses.