El testimonio de la alcaldesa de Torrent pone en duda la versión oficial sobre la inundación. La alcaldesa de Torrent declaró ante el tribunal que advirtió a la administración provincial sobre el desbordamiento de l’Horteta. Esto contradice la versión oficial sobre el “desconocimiento” de la amenaza. Las autoridades habían acusado previamente a los organismos estatales de retrasar la información.
En el caso de la catastrófica inundación en Valencia, que cobró la vida de 230 personas en octubre de 2024, ha surgido un giro inesperado. La alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, declaró ante el tribunal que advirtió personalmente a la dirección provincial sobre la situación crítica mucho antes de la notificación oficial. Según El País, esto pone en duda la versión clave de las autoridades, que sostenía que nadie sabía del desbordamiento de los embalses peligrosos hasta altas horas de la noche.
Folgado relató al juez que alrededor de las 18:00 llamó al presidente de la Diputación de Valencia y de la sección provincial del Partido Popular, Vicent Mompó, para informar sobre el desbordamiento del Horteta —afluente del Poyo, donde más tarde se registraron las consecuencias más graves. En ese momento, Mompó se encontraba en el centro de gestión de emergencias Cecopi, pero en sus declaraciones posteriores y comunicados públicos no mencionó esa llamada.
Las autoridades de Valencia y la Generalitat habían afirmado previamente que no recibieron alertas a tiempo sobre la magnitud de la amenaza y responsabilizaban a los organismos estatales —Aemet y la Confederación del Júcar— de un «vacío informativo». Según ellos, esto explica el retraso en la alerta de emergencia y la falta de medidas de evacuación en varios municipios, incluyendo Paiporta y Catarroja.
Sin embargo, el testimonio de la alcaldesa de Torrent contradice esta postura. Según sus palabras, también contactó al secretario de emergencias, Emilio Argüeso, alrededor de las 19:00, informando sobre la inundación y la primera víctima en la zona del embalse. Folgado señaló que en ese momento el agua ya se acercaba a las viviendas, y las autoridades decidieron evacuar a las personas a la zona segura de El Vedat.
El mensaje oficial de emergencia Es Alert se envió solo a las 20:11, más de dos horas después de la primera llamada de Folgado. Además, como señala el juez, la alerta se refería principalmente a la amenaza de ruptura de la presa de Forata, y no a la situación en Horta Sud, donde ocurrieron las principales tragedias. El propio Mompo declaró ante el tribunal que hasta ese momento ninguno de los presentes conocía la magnitud real del desastre y que, de haber recibido la información antes, se habrían tomado otras medidas.
Tras el interrogatorio a Folgado, su entorno afirmó que todas las aclaraciones necesarias ya fueron presentadas al tribunal. Mompo, en su comparecencia anterior, insistió en que no recibió señales de alarma que pudieran haber cambiado el curso de los acontecimientos. En los documentos del caso también aparece el retraso en el envío del mensaje de emergencia y su contenido limitado, lo que ya ha sido objeto de debate en otras audiencias mediáticas. Por ejemplo, anteriormente el alcalde de Utiel explicó por qué cerró las escuelas antes de la señal oficial y cómo esto influyó en el rescate de personas — más detalles sobre esto en el artículo sobre las acciones del municipio de Utiel durante la inundación.
Para comprender la situación, es importante tener en cuenta que Torrent es una de las ciudades más grandes de la provincia, con una población de más de 90 mil habitantes, donde la catástrofe causó la muerte de 11 residentes. La cuestión de quién y cuándo supo sobre la amenaza real sigue siendo clave en la investigación. Según RUSSPAIN, el retraso en la notificación y los desacuerdos entre las autoridades regionales y estatales fueron una de las causas de las consecuencias a gran escala. Tras la tragedia, en España se debate la necesidad de reformar el sistema de alertas de emergencia y de aumentar la responsabilidad de los funcionarios por la respuesta oportuna ante catástrofes naturales.