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En Zamora, el alcalde comunista termina su mandato sin cambiar salario ni estilo

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

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En Zamora, el alcalde comunista termina su mandato sin cambiar salario ni estilo

Pako Guarido deja el cargo de alcalde de Zamora, pero mantiene el sueldo de conserje escolar. En Zamora, el alcalde de Izquierda Unida, Pako Guarido, anunció su dimisión, manteniendo el salario de conserje escolar. Su decisión ha recibido el apoyo tanto de los vecinos como de la oposición. Izquierda Unida ya ha seleccionado un nuevo candidato.

En Zamora ha concluido uno de los capítulos más singulares en la historia de la administración local: Paco Guarido, alcalde de Izquierda Unida, anunció su retirada del cargo, manteniendo el sueldo de conserje escolar. La decisión de Guarido fue respaldada tanto por los habitantes de la ciudad como por representantes de la oposición, lo que en una región de tendencias tradicionalmente conservadoras se convirtió en un inusual ejemplo de consenso.

El último año en el cargo

Paco Guarido, al frente de la ciudad desde 2015, comunicó oficialmente que no se presentará a un nuevo mandato. En una asamblea interna de Izquierda Unida, el actual concejal municipal Pablo Novo fue elegido como nuevo candidato. El propio Guarido subrayó que permanecerá en el partido y está dispuesto a ayudar a sus compañeros, pero no volverá a ocupar cargos de dirección.

Durante sus años de gestión, Guarido se hizo conocido por su postura firme: rechazó un aumento de sueldo y continuó ganando lo mismo que percibía en la escuela. Según él, este enfoque permitió fortalecer la confianza de los ciudadanos y dar ejemplo de transparencia en la gestión. En entrevistas, señalaba estar dispuesto a realizar cualquier tarea, incluso limpiar la sede del partido si era necesario.

Reacción de la ciudad y la oposición

La decisión del alcalde fue recibida con respeto no solo entre sus seguidores, sino también por sus rivales políticos. Representantes del PSOE y del Partido Popular destacaron su honestidad, dedicación y coherencia. Según sus colegas, Guarido siempre antepuso los intereses de la ciudad a las diferencias partidistas, y su estilo de gobierno se caracterizó por la apertura y la atención al detalle.

Los habitantes de Zamora también expresaron su agradecimiento al alcalde por su enfoque en la gestión municipal. Muchos señalaron que votaron por él independientemente de sus preferencias políticas, y su popularidad en una región tradicionalmente dominada por partidos de derecha se ha convertido en una excepción. En conversaciones en las calles, los ciudadanos destacaban que valoran su sinceridad y disposición para resolver los problemas cotidianos de manera directa.

Disciplina financiera y relaciones con la Iglesia

Uno de los principales logros atribuidos a Guarido es haber puesto en orden las finanzas municipales. Al inicio de su mandato como alcalde, el presupuesto de Zamora se encontraba en una situación complicada y la prioridad fue saldar las deudas. En pocos años se logró un superávit y se comenzaron a invertir en infraestructuras, incluido el mercado y el puente sobre el Duero. Al mismo tiempo, el alcalde subrayaba que los partidos de izquierda pueden gestionar eficazmente las finanzas, pese a los estereotipos.

Merecen especial atención las relaciones de Guarido con la Iglesia católica y las organizaciones religiosas. A pesar de las diferencias ideológicas, el alcalde mantuvo la cooperación con la diócesis, especialmente en lo relativo a la preparación de la ciudad para la Semana Santa. Representantes de las cofradías religiosas señalaron que bajo su mandato se mantuvo el equilibrio entre la gestión laica y el respeto por las tradiciones.

Estilo personal y principios

Paco Guarido siempre ha recalcado que no busca la notoriedad ni se considera alguien especial. Evitaba los trajes oficiales, prefiriendo ropa informal, y en varias ocasiones fue criticado por su aspecto desenfadado. Sin embargo, para muchos ciudadanos, precisamente esta sencillez simbolizaba su cercanía con la gente. Al inicio de su carrera política, Guarido se encontró con desconfianza por parte de la oposición, pero con el tiempo logró demostrar su eficacia y honestidad.

A diferencia de otros alcaldes, no aspiraba a premios personales ni distintivos conmemorativos. Según él, lo principal es cumplir con sus obligaciones y mantenerse honesto ante los votantes. Guarido también señalaba que no siempre estaba de acuerdo con las decisiones del partido y, en particular, criticaba las alianzas con Podemos, considerándolas poco efectivas para el movimiento de izquierda.

Contexto y comparaciones

La historia de Paco Guarido destaca en comparación con otros conflictos municipales en España. Por ejemplo, en Cataluña, los asuntos de gestión urbana y la relación con los vecinos también provocan debates intensos, como se vio en la discusión sobre el destino del espacio público en el Raval — detalles sobre la suspensión del derribo de Ágora Juan Andrés Benítez muestran hasta qué punto la transparencia y el diálogo con las autoridades son esenciales para los ciudadanos.

Paco Guarido finaliza su labor sin declaraciones grandilocuentes ni demandas al municipio. Permanece en la política, pero regresa a la vida cotidiana, manteniendo la reputación de uno de los alcaldes más coherentes y honestos de la región.

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