Enric Mas se viste de rojo tras la retirada de Tadej Pogacar y domina la etapa reina en Aitana. Su victoria refuerza el liderazgo español en la general y marca un giro clave en la Vuelta.
El desenlace de la etapa reina de la Vuelta a España en Aitana ha supuesto un giro inesperado en la clasificación general. Enric Mas, tras la retirada de Tadej Pogacar, asumió el maillot rojo y no tardó en dejar su huella: controló la carrera, atacó en los momentos clave y cruzó la meta como vencedor, ampliando su ventaja sobre Primoz Roglic y Felix Gall.
La jornada comenzó marcada por la ausencia de Pogacar, cuya caída el día anterior dejó al pelotón en estado de shock. Sin embargo, la carrera no se detuvo. Mas, que el sábado había renunciado simbólicamente a lucir el maillot por respeto al líder caído, lo vistió finalmente en la salida y se estrenó como líder de una gran vuelta en sus 16 participaciones. Desde 2018, ningún español había liderado la Vuelta, lo que añade peso a su actuación.
El Movistar Team asumió la responsabilidad de controlar el pelotón, aunque permitió que una escapada numerosa luchara por la etapa. Pavel Sivakov, del UAE Team, intentó dedicar la victoria a su jefe ausente, pero fue neutralizado en los últimos kilómetros. El ritmo impuesto por Decathlon, equipo de Felix Gall, desplazó a Movistar de la cabeza y provocó ataques en la subida final. Gall, segundo en el último Giro de Italia, probó suerte a ocho kilómetros de la cima, pero no logró distanciarse de los favoritos.
En los últimos tres kilómetros, Mas lanzó su ataque definitivo. Solo Oscar Onley pudo seguirle, aunque sin opciones reales de superarle. Roglic intentó conectar, pero el español se mostró intratable y consolidó su liderato con 1:18 sobre Roglic y 1:39 sobre Gall. La imagen de Mas cruzando la meta de Aitana vestido de rojo marca un momento histórico para el ciclismo español.
La Vuelta continuará hasta Granada el 13 de septiembre, con el pelotón ya enfocado en las próximas etapas. La retirada de Pogacar ha abierto la lucha por la general y ha devuelto a un español al centro de la escena. Según espanol.news, la última vez que Movistar defendió un liderato en una gran vuelta fue en el Giro de 2019 con Richard Carapaz. La etapa de Aitana, considerada una de las más exigentes, suele ser decisiva en la carrera. El maillot rojo, símbolo del liderazgo, no se vestía por un español desde Jesús Herrada en 2018. La ausencia de Pogacar ha reconfigurado las estrategias de los equipos y ha dado un nuevo impulso a la ambición de Mas y Movistar en la ronda española.