La UE impondrá desde 2028 la identificación obligatoria con microchip para perros y gatos en España. El objetivo es frenar el comercio ilegal y reforzar el control sobre las mascotas. Habrá plazos diferenciados para adaptarse.
La Unión Europea ha confirmado que, a partir de 2028, todos los perros y gatos en España deberán estar identificados con microchip y registrados en bases de datos nacionales conectadas. Esta medida, que unifica la normativa sobre cría, venta, importación y exportación de mascotas, busca reforzar el control sobre los animales de compañía y combatir el comercio ilegal, que mueve cada año cientos de millones de euros en Europa.
La nueva legislación establece que tanto los animales nacidos en la UE como los procedentes de terceros países tendrán que llevar un microchip compatible con los estándares ISO, incluyendo el código del país donde fue implantado. Los animales identificados antes de 2028 podrán mantener su microchip actual, siempre que sea legible y compatible, aunque en caso contrario el propietario deberá disponer de un lector adecuado para presentarlo a las autoridades si se solicita.
El reglamento, que aún debe ser aprobado formalmente por el Parlamento Europeo y el Consejo, prevé un periodo de transición de unos cuatro años para criadores, vendedores y refugios. Los particulares dispondrán de más tiempo: hasta 10 años para perros y 15 para gatos. En España, la mayoría de los propietarios ya cumplen con la identificación, pero quienes no lo hayan hecho deberán adaptarse a los nuevos plazos. El coste del microchip y el registro suele oscilar entre 30 y 50 euros.
La norma también afecta a la adopción y venta de mascotas. A partir de su entrada en vigor, solo se podrá adoptar o adquirir perros y gatos a través de criadores autorizados o centros de adopción, quedando excluida la venta en tiendas de animales. Las protectoras y refugios tendrán que garantizar que los animales estén identificados y registrados antes de ser entregados a sus nuevos dueños, mientras que los criadores profesionales deberán cumplir requisitos más estrictos en bienestar animal, instalaciones y prácticas de reproducción.
Para facilitar el control y la trazabilidad, se creará una plataforma europea online que permitirá el prerregistro de mascotas y conectará las bases de datos nacionales. Además, los Estados miembros estarán obligados a impulsar campañas informativas sobre la importancia del microchip y el registro oficial, promoviendo la tenencia responsable y el bienestar animal.
En cuanto a los métodos de identificación, los tatuajes seguirán siendo válidos solo si fueron realizados antes del 3 de julio de 2011 y son perfectamente legibles. Los tatuajes posteriores ya no serán aceptados como único sistema para viajar con animales. El microchip, además de ser obligatorio, facilita la localización de mascotas perdidas o robadas y es imprescindible para obtener el pasaporte europeo de animales de compañía.
La Comisión Europea estima que cada mes unos 46.000 perros son trasladados ilegalmente entre países de la UE, lo que subraya la necesidad de reforzar los controles. La integración de todas las disposiciones en un único texto legal simplificará la consulta y aplicación de la normativa, que hasta ahora estaba dispersa en varios reglamentos. Esta tendencia a la unificación normativa también se observa en otros ámbitos europeos, como en el caso de la reciente impulso legislativo en Cataluña para reforzar la independencia de la ACN.
El microchip obligatorio representa un avance en la protección animal y en la lucha contra el tráfico ilegal de mascotas. Además, la medida refuerza el compromiso de los propietarios con el cuidado y las condiciones adecuadas de sus animales. En España, la identificación con microchip ya es habitual en muchas comunidades autónomas, pero la nueva norma europea unificará los criterios y mejorará la trazabilidad en todo el territorio. El procedimiento de implantación es rápido y sencillo, y el registro en la base de datos facilita tanto la recuperación de animales extraviados como los trámites para viajar por la Unión Europea.
Como contexto adicional, la identificación animal mediante microchip es una práctica extendida en la mayoría de los países europeos y se considera una herramienta clave para la gestión responsable de mascotas. El microchip contiene un número único que permite asociar al animal con su propietario y acceder a los datos de contacto en caso de pérdida. La obligatoriedad del registro nacional y la conexión entre bases de datos facilitarán la cooperación entre autoridades y reducirán el margen para el comercio ilegal. La medida también responde a la creciente consideración de los animales de compañía como miembros de la familia y a la demanda social de mayor protección y control sobre su bienestar.