España ha sufrido el mayor retroceso educativo de su historia reciente. El último informe PISA, publicado por la OCDE, sitúa a los estudiantes españoles de 15 y 16 años hasta dos cursos por detrás de sus pares británicos en Lectura, y con un desfase similar en Matemáticas y Ciencias. El país no solo queda por debajo de la media de la OCDE y la UE, sino que firma sus peores resultados desde que existen registros.
Según los datos oficiales de la OCDE para PISA-2022, España obtuvo 473 puntos en Matemáticas, 474 en Lectura y 485 en Ciencias. Son los peores resultados históricos del país en Matemáticas y Lectura desde que participa en la evaluación internacional. Aunque la diferencia con Reino Unido sigue siendo amplia, en comparación con la media de la OCDE (472 en Matemáticas, 476 en Lectura y 485 en Ciencias), España se mantiene cerca del promedio en Matemáticas y Ciencias, y solo un poco por debajo en Lectura.
El descenso en los resultados de PISA-2022 fue más acusado entre los estudiantes españoles de familias con mayores ingresos, ampliando la brecha social en el rendimiento educativo.
El Ministerio de Educación reconoce la gravedad de la situación y admite que los datos son negativos. Atribuye parte del descenso al impacto global del uso de pantallas y móviles, que habría reducido los hábitos de lectura entre los jóvenes. Sin embargo, España pierde el doble de puntos que la media internacional, a pesar de que el tiempo de uso de dispositivos es menor que en otros países.
El informe señala que el porcentaje de alumnos con bajo rendimiento ha crecido de forma alarmante: en Matemáticas ya son el 33%, en Lectura el 32% y en Ciencias el 24%. Mientras tanto, la proporción de estudiantes excelentes apenas cambia. Países como Japón, Estonia, Corea del Sur y Reino Unido destacan por lo contrario: más alumnos brillantes y menos rezagados.
Según los informes de la OCDE y medios españoles, la caída de España en PISA-2022 se explica en parte por el impacto de la pandemia de COVID-19, que afectó especialmente a la continuidad educativa y a los hábitos de estudio. Además, la exclusión de Cataluña del informe global por problemas de muestreo ha generado debate sobre la representatividad de los datos nacionales.
Por primera vez, el deterioro afecta sobre todo a estudiantes de familias con rentas altas, algo inédito según los analistas de la OCDE. Se apunta a que en estos entornos el uso de herramientas digitales es más intensivo, lo que podría estar relacionado con el descenso de resultados.
La reforma educativa impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez, que prioriza las competencias y la evaluación cualitativa sobre los conocimientos concretos y las notas numéricas, está en el centro del debate. Desde el Ministerio se defiende que la Lomloe no es la causa principal del desplome, aunque los expertos consultados consideran que el modelo ha rebajado la exigencia y la cultura del esfuerzo.
El informe también destaca la menor implicación de las familias españolas en el seguimiento escolar y la percepción creciente de falta de profesorado y personal de apoyo en los centros. Solo un 60% de los padres pregunta semanalmente a sus hijos por el colegio, frente al 77% de hace tres años. Además, España supera la media de la OCDE en carencias de profesorado y personal de apoyo.
En el lado positivo, los estudiantes españoles mantienen altos niveles de curiosidad y sentido de pertenencia a la escuela, y el acoso escolar es menos frecuente que en otros países. En la nueva prueba de Resolución Computacional de Problemas, España se sitúa en la media internacional.
La edición de PISA 2025 ha estado marcada por la exclusión de Cataluña, que dejó fuera del examen a un 23,2% de alumnos con necesidades de aprendizaje, muy por encima del límite permitido. Murcia y Baleares también superaron el umbral, lo que ha generado dudas sobre la representatividad de los datos y un posible sesgo al alza, según advierte la OCDE.
El deterioro educativo coincide con un contexto de reformas y cambios sociales que afectan a la escuela española. La tendencia a la baja viene de hace una década, pero el último ciclo ha acelerado el declive. Mientras tanto, países asiáticos y del norte de Europa consolidan su liderazgo con una combinación de exigencia, implicación familiar y valoración social del profesorado. El análisis de reportes previos sobre la tensión política en España sugiere que la educación se suma ahora a los grandes retos nacionales. La brecha con Europa se amplía y el debate sobre el modelo educativo se vuelve inevitable para cualquier gobierno que quiera revertir el declive.