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España duplica los días de olas de calor en medio siglo

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

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España duplica los días de olas de calor en medio siglo

Las olas de calor en España son ahora más largas y extremas. El número de muertes atribuidas al calor crece cada verano. Las previsiones apuntan a nuevos récords y noches sofocantes.

El verano de 2026 confirma una tendencia preocupante: las olas de calor en España no solo se han vuelto más frecuentes, sino que también han ganado en intensidad y duración. Entre el 15 de julio y el 15 de agosto, el país afronta el periodo más crítico, con temperaturas que superan los registros históricos y un impacto directo en la salud pública.

Según el estudio Olas de calor en España desde 1975 de AEMET, el número de días afectados por olas de calor se ha multiplicado por 2,3 en los últimos 50 años. Aunque la ventana temporal apenas se ha adelantado, la acumulación de episodios extremos es ahora mucho mayor. El resultado es un verano donde el calor deja de ser una molestia puntual para convertirse en un riesgo sostenido.

La desconexión entre el calendario tradicional de alerta y el riesgo real es ya evidente. Los datos del Instituto de Salud Carlos III muestran que solo en mayo se registraron 123 muertes atribuibles al calor, cifra que ascendió a 1.031 en junio y a 622 en la primera semana de julio, coincidiendo con la segunda ola de calor. Así, antes de llegar al tramo más duro del verano, España ya ha soportado gran parte del impacto habitual de toda la temporada estival.

Las previsiones meteorológicas para los próximos días no ofrecen alivio. Se espera la llegada de una potente dorsal africana, con aire seco, cálido y polvoriento, que podría llevar los termómetros a valores cercanos a los récords absolutos en varias provincias. En Lleida y Zaragoza ya se han superado los 39 grados, mientras que Valencia se aproxima a esa cifra. El riesgo de alcanzar los 45 grados no puede descartarse, aunque la presencia de calima dificulta las estimaciones precisas.

El fenómeno de las noches tropicales, en las que las temperaturas no bajan de los 25 grados, se extiende cada vez más, complicando el descanso y aumentando la presión sobre los sistemas sanitarios. La situación es especialmente delicada en las comunidades mediterráneas, donde los expertos advierten de un escenario adverso para las próximas semanas.

El aumento de episodios extremos no solo afecta a la salud, sino que también incrementa el riesgo de otros fenómenos asociados, como tormentas de polvo y lluvias de barro. Ejemplo de ello es lo ocurrido recientemente en Granada, donde se emitieron alertas por vientos extremos y precipitaciones con polvo sahariano, según informó la prensa local.

En este contexto, las autoridades insisten en la necesidad de adaptar los sistemas de alerta y prevención a la nueva realidad climática. El fenómeno de la canícula, lejos de ser una simple tradición estival, se ha transformado en un desafío de salud pública y gestión de riesgos. La experiencia de los últimos veranos sugiere que prepararse para episodios extremos será cada vez más imprescindible en España.

Como referencia, la canícula es el periodo más cálido del año en la Península Ibérica, tradicionalmente comprendido entre mediados de julio y mediados de agosto. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) define una ola de calor como un episodio de al menos tres días consecutivos en los que, al menos, el 10% de las estaciones registran temperaturas máximas por encima del percentil 95 de su serie histórica. El cambio climático y la urbanización han contribuido a intensificar estos episodios, especialmente en grandes ciudades y zonas del interior. Las recomendaciones habituales incluyen evitar la exposición al sol en las horas centrales, hidratarse adecuadamente y prestar especial atención a niños, mayores y personas con enfermedades crónicas.

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