España y Japón lideran la Plataforma para la Resiliencia Regional contra Desastres, una nueva iniciativa de la OCDE que conecta países, regiones y ciudades para compartir información y soluciones ante emergencias naturales. El lanzamiento oficial fue en València el 5 de octubre de 2026, durante la conferencia internacional «De la crisis a la recuperación: fortaleciendo la resiliencia regional», organizada por la OCDE. València no solo fue elegida por sus recientes catástrofes, sino también como ejemplo de la necesidad de anticipar y coordinar respuestas ante fenómenos extremos.
La OCDE, que reúne a 38 países, ha presentado la plataforma para que ningún territorio tenga que improvisar cuando llega el desastre. El secretario general adjunto, Frantisek Ruzicka, insistió en que la clave está en compartir conocimiento antes de la crisis, no después. Según él, la experiencia acumulada puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte cuando el tiempo apremia.
El número oficial de víctimas mortales por la inundación del 29 de octubre de 2024 en València se elevó a 233 personas tras la última actualización judicial.
El proyecto arranca con España en la presidencia y Japón en la copresidencia. Ambos países fueron elegidos por su experiencia en la gestión de inundaciones, terremotos, incendios y reconstrucción. La plataforma busca acelerar el acceso a soluciones ya probadas. Permite a las autoridades comparar sistemas, analizar errores y aciertos, y acceder rápido a conocimientos técnicos y de gestión internacional en plena emergencia. La iniciativa fue impulsada por el embajador de España ante la OCDE, Ximo Puig, tras los daños de la DANA en València en 2024.
En la conferencia internacional en el CaixaForum de València, representantes de Japón, Grecia, Turquía, Francia, Ucrania, Croacia, Colombia, Chile y Brasil coincidieron en la importancia de invertir en prevención y coordinar entre administraciones. La presencia de tantos países muestra que la plataforma quiere ser un mecanismo multilateral permanente, no solo una cumbre puntual. Zulima Pérez, comisionada del Gobierno para la Reconstrucción tras la DANA, recordó que València conoce bien la fuerza del agua y que negar el cambio climático es una irresponsabilidad que deja a la sociedad indefensa.
El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, advirtió que ninguna infraestructura elimina del todo el riesgo. Dijo que la adaptación pasa por anticiparse, no por resignarse. Defendió que la planificación urbana debe incluir análisis de riesgos y datos climáticos, y rechazó cualquier relativismo o negacionismo climático. Uno de los objetivos clave de la plataforma es reforzar la cooperación entre los distintos niveles de gobierno y basar las políticas de prevención en la evidencia científica y en las lecciones aprendidas de otras catástrofes.
El análisis climático publicado en 2026 concluyó que el cambio climático de origen humano intensificó las precipitaciones durante la catástrofe de València en 2024, aunque este resultado no puede generalizarse automáticamente a otros episodios extremos.
Las víctimas también han tenido voz. Mariló Gradolí, presidenta de la Associació de Víctimes de la DANA 29 d’Octubre de 2024, insistió en que la reconstrucción debe mirar al futuro y apostar por la adaptación climática, no solo por recuperar lo perdido. La experiencia de València se ha comparado con la de Alemania, donde las inundaciones del valle del Ahr en 2021 dejaron más de 180 muertos. El profesor John Birkmann, de la Universidad de Stuttgart, señaló la presión por reconstruir rápido y la necesidad de buscar soluciones más resilientes.
Desde Brasil, Ana Asti, subsecretaria de Sostenibilidad de Río de Janeiro, explicó que existe un fondo estatal financiado por empresas para planes de prevención y mostró interés por el sistema de seguros español, que no existe en su país. La plataforma de la OCDE quiere que este tipo de intercambio de buenas prácticas sea habitual y no una excepción.
La OCDE señala que la frecuencia y el coste de los desastres naturales se han duplicado en las últimas dos décadas. Pero la cooperación internacional suele llegar tarde, cuando el daño ya está hecho. La nueva red busca romper este ciclo y poner la prevención en el centro de la política pública. En este contexto, la reciente suspensión de los trenes de Cercanías en València por alerta roja de lluvias, reportada antes, muestra la urgencia de anticipar y coordinar respuestas ante fenómenos extremos.
El liderazgo de España y Japón en esta plataforma no solo refuerza su papel internacional. Puede traducirse en mejoras concretas para la gestión de emergencias en el país. La experiencia reciente demuestra que la prevención y el aprendizaje compartido no son un lujo, sino una necesidad para proteger vidas y reducir el impacto económico de los desastres. Lo importante será que las lecciones no se queden en los congresos, sino que se apliquen en la planificación y en la acción diaria de las administraciones y la sociedad. Más detalles sobre la conferencia y la plataforma están en el reportaje de El Diario.