Un incendio declarado en Orés ha forzado la evacuación de tres municipios y dos residencias de mayores en Zaragoza. El Gobierno de Aragón ha activado la UME y el nivel 2 de emergencia. El fuego sigue sin control.
Un incendio forestal declarado este miércoles en la localidad de Orés, en la comarca de las Cinco Villas (Zaragoza), ha obligado a evacuar de forma urgente a los habitantes de Orés, Asín y Luesia, así como a los residentes de dos centros de mayores. El avance rápido de las llamas, sin control durante horas, ha puesto en alerta a las autoridades y ha movilizado a la Unidad Militar de Emergencias (UME) tras la activación del nivel 2 del operativo de Protección Civil por parte del Gobierno de Aragón.
El fuego comenzó a las 11:30 de la mañana y, ante la virulencia del avance, cerca de las cuatro de la tarde se decidió reforzar el dispositivo con la UME y brigadas de la Diputación de Zaragoza. Poco después, se enviaron mensajes ES-Alert a los vecinos de Orés y Asín para informarles del desalojo. En total, unas 400 personas han tenido que abandonar sus viviendas, mientras que los mayores de las residencias han sido trasladados a un centro en la capital aragonesa.
La situación se agravó a última hora de la tarde, cuando se ordenó también la evacuación preventiva de Luesia. Para estos vecinos, se ha preparado un dispositivo de acogida en Ejea de los Caballeros. La carretera autonómica A-1204 permanece cortada entre los kilómetros 13 y 22, afectando la comunicación entre Farasdués y Asín. Según relatan algunos afectados, el humo y las llamas se han intensificado en cuestión de minutos, obligando a una salida apresurada y generando escenas de tensión entre los habitantes.
El operativo de emergencia se ha coordinado desde el Centro de Coordinación de Crisis del Gobierno autonómico, que ha reunido a todas las administraciones implicadas en la extinción. Aunque la mayoría de los evacuados no ha solicitado alojamiento alternativo, se han habilitado recursos para quienes lo necesiten. Agricultores y ganaderos de la zona han intentado colaborar en las labores de contención, pero la intensidad del fuego ha dificultado cualquier avance significativo.
La memoria de la comarca aún recuerda el gran incendio de 2015, que arrasó más de 13.000 hectáreas. En esta ocasión, las primeras estimaciones hablan de más de 200 hectáreas afectadas, aunque los datos podrían actualizarse tras la reunión de crisis. El uso de sistemas de alerta como ES-Alert y la rápida movilización de la UME reflejan la gravedad de la situación y la prioridad de proteger a la población vulnerable.
Este nuevo episodio se suma a una serie de incendios que han golpeado Aragón en las últimas semanas, con siete focos declarados en apenas 20 días. La reiteración de estos sucesos ha puesto en el centro del debate la gestión de emergencias y la prevención en zonas rurales. En otras regiones, como Valencia, incidentes similares han tenido consecuencias legales, como ocurrió cuando varios operarios fueron detenidos tras un incendio en Benicalap, según recoge una información reciente sobre detenciones tras un fuego en Valencia.
En España, los incendios forestales representan una amenaza recurrente durante los meses de verano, especialmente en áreas con vegetación seca y temperaturas elevadas. La coordinación entre administraciones, la activación de protocolos de emergencia y la colaboración ciudadana son claves para minimizar daños. El caso de Zaragoza subraya la importancia de la respuesta rápida y la necesidad de recursos suficientes para afrontar situaciones de riesgo extremo.