Zverev y Cobolli disputarán su primer título en Roland Garros en una final inédita. Por primera vez en mucho tiempo, la final masculina de Roland Garros en París se celebrará sin campeones previos. Alexander Zverev y Flavio Cobolli, amigos y rivales, se enfrentarán por su primer título.
En París se ha definido una final inusual en el Roland Garros masculino: por primera vez en los últimos años, el título será para un nuevo campeón. Alexander Zverev y Flavio Cobolli, quienes mantienen una relación de amistad, se enfrentarán en la pista como rivales para disputar su primer trofeo en torneos de Grand Slam.
Ambos tenistas ya se han enfrentado en tierra batida esta temporada: Cobolli ganó en Múnich y Zverev se tomó la revancha en Madrid. Su relación comenzó en la Laver Cup 2024, donde formaron parte del equipo de Europa. Desde entonces, según Zverev, han desarrollado una relación de confianza, y sus padres, que también ejercen como entrenadores, mantienen contacto fuera de la pista.
A pesar de su amistad, ambos deportistas subrayan que en la final las relaciones personales no tendrán importancia. Zverev, quien ya ha perdido tres finales de torneos de Grand Slam, destaca que en esta etapa las emociones quedan en segundo plano: lo más importante es el resultado. Cobolli, que debuta en un partido decisivo, llegó a la final después de que su compatriota Matteo Arnaldi se retirara de la semifinal por enfermedad.
El cuadro del torneo este año quedó abierto: el campeón defensor Carlos Alcaraz no participó por lesión y el principal favorito, Jannik Sinner, cayó sorprendentemente en segunda ronda. Tras la eliminación de Novak Djokovic, ganador de 24 Grand Slam, quedó claro que el título sería para un jugador debutante. Zverev, a quien durante mucho tiempo se ha considerado futuro campeón, ahora tiene una oportunidad que no puede dejar escapar.
En el pasado, Zverev ya sufrió dolorosas derrotas en finales: en el US Open 2020 perdió ante Dominic Thiem, y en Roland Garros 2024 y el Abierto de Australia 2025 no pudo con Alcaraz y Sinner, respectivamente. Sin embargo, ahora el tenista alemán afirma que los fracasos anteriores han quedado atrás y que está completamente concentrado en su juego. En los últimos partidos, Zverev se mostró seguro, superando al español Rafael Jodar y al checo Jakub Mensik.
Flavio Cobolli, en cambio, ha llegado por primera vez tan lejos en el torneo de París. El italiano reconoce que no siente presión y trata de mantener la ligereza de cuando era niño. También cuenta que sigue ciertos rituales: cena siempre en el mismo restaurante, agradece al público en francés y utiliza la ducha donde normalmente se preparaba Rafael Nadal para sus partidos.
Lo curioso es que esta temporada el tramo europeo sobre tierra batida no ofrecía pronósticos claros: Cobolli llegó a la final en Múnich y a cuartos en Madrid, pero cayó pronto en Roma y Hamburgo. Ahora está en el centro de la atención, aunque antes no había pasado de la tercera ronda en Roland Garros.
Finales de tenis entre amigos y rivales no son algo inusual. Por ejemplo, en el fútbol también se dan situaciones similares: recientemente el partido entre Liverpool y Chelsea en Anfield mostró cómo las relaciones personales quedan en segundo plano por el resultado.
Para referencia: Roland Garros es uno de los cuatro torneos del Grand Slam, que se celebra en París desde 1891. En los últimos años, el título masculino fue disputado principalmente por Rafael Nadal, Novak Djokovic y Roger Federer. En 2026, por primera vez en mucho tiempo, ninguno de ellos llegó a la final, lo que subraya el relevo generacional en el tenis mundial.