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Google activa por defecto el uso de imágenes y audios de búsquedas para entrenar IA

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

Google activa por defecto el uso de imágenes y audios de búsquedas para entrenar IA Español.News
Google activa por defecto el uso de imágenes y audios de búsquedas para entrenar IA

Google introduce un ajuste que guarda imágenes y audios de búsquedas para entrenar IA. La función está activada por defecto y requiere acción manual para desactivarla. El cambio afecta a millones de usuarios en todo el mundo.

Google ha comenzado a implementar una nueva configuración de privacidad que permite a la empresa almacenar imágenes, archivos de audio y vídeos subidos o generados durante búsquedas, con el objetivo de utilizarlos en el entrenamiento de sus modelos de inteligencia artificial. Esta opción, denominada Search Services History, aparece activada por defecto en la mayoría de las cuentas, salvo que el usuario hubiera deshabilitado previamente el historial web o la personalización de búsquedas.

El ajuste afecta a cualquier contenido multimedia que los usuarios suban o generen al utilizar servicios como Google Lens, búsquedas por voz o traducciones habladas en Google Translate. Todo este material puede ser guardado y empleado para mejorar los sistemas de IA de la compañía, incluso si posteriormente se elimina la actividad original del historial. Según la notificación mostrada al desactivar la función, los datos utilizados para entrenar los modelos pueden conservarse hasta cuatro años, aunque el usuario borre el archivo original.

Para modificar esta configuración, es necesario acceder a la página My Activity de Google y entrar en la pestaña Search Services History. Desde ahí, se puede desactivar la opción y eliminar el historial guardado. Si el usuario no desmarca manualmente la casilla correspondiente, sus imágenes y grabaciones seguirán siendo utilizadas para el desarrollo de inteligencia artificial.

Google justifica la medida señalando que así los usuarios pueden obtener resultados más relevantes y recuperar búsquedas visuales o de voz anteriores. Sin embargo, la empresa no detalla en sus comunicaciones ejemplos concretos de cómo el uso de estos datos para entrenar IA beneficia directamente al usuario. La compañía tampoco aclara por qué la función se activa por defecto y no requiere consentimiento explícito.

La decisión de Google se enmarca en una tendencia generalizada entre grandes plataformas tecnológicas, que optan por sistemas de exclusión voluntaria (opt-out) en lugar de solicitar permiso previo (opt-in) para el uso de datos personales en el entrenamiento de IA. Diversos expertos en privacidad advierten que este enfoque traslada la responsabilidad al usuario y puede generar fatiga o sensación de impotencia ante la dificultad de controlar el destino de la información personal.

El volumen y la variedad de datos recogidos por Google, gracias a la integración de múltiples servicios y aplicaciones, otorgan a la empresa una posición privilegiada frente a sus competidores en el desarrollo de inteligencia artificial. La compañía recoge no solo textos, sino también imágenes, audios y vídeos, lo que amplía el alcance de su base de datos para entrenar modelos avanzados.

En el contexto europeo, la gestión de datos personales por parte de grandes tecnológicas está sujeta a la normativa de protección de datos, como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Sin embargo, la complejidad de las opciones de privacidad y la activación automática de funciones como Search Services History pueden dificultar que los usuarios ejerzan un control efectivo sobre su información. El cambio subraya la importancia de revisar periódicamente los ajustes de privacidad y de estar atentos a las notificaciones de las plataformas digitales.

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