Granada y su entorno han registrado cerca de 700 terremotos en siete días. Más de 600 vecinos de Las Gabias siguen fuera de casa por daños estructurales. Las autoridades revisan la seguridad de los edificios afectados.
Granada y su área metropolitana han vivido una semana marcada por una intensa actividad sísmica, con cerca de 700 terremotos registrados desde el 14 de agosto, según el Instituto Geográfico Nacional (IGN). Aunque la mayoría de los temblores han pasado desapercibidos para la población, varios seísmos de magnitud superior a 4 han provocado daños materiales y el desalojo preventivo de más de 600 vecinos en Las Gabias.
El martes se concentraron los episodios más intensos, con siete terremotos de gran magnitud, el mayor de ellos de 4,8 con epicentro en Gójar. Este temblor se produjo apenas días después de otro seísmo de magnitud 5 en la misma zona. Cuatro de los siete movimientos superaron los 4 grados, lo que generó escenas de pánico, caída de cascotes y la suspensión de consultas médicas y cirugías programadas en varios puntos de la provincia.
El impacto en la vida cotidiana ha sido notable. El Centro de Coordinación de Emergencias 112 Andalucía gestionó más de 5.500 llamadas desde el 15 de agosto, la mayoría relacionadas con grietas, desprendimientos, personas atrapadas en ascensores, fugas de agua y episodios de ansiedad. El Servicio Andaluz de Salud (SAS) se vio obligado a reorganizar su actividad en los municipios más afectados.
En Las Gabias, el Ayuntamiento ha finalizado los trabajos de emergencia para reforzar los pilares de los edificios desalojados y ha iniciado las comprobaciones técnicas necesarias antes de autorizar el regreso de los vecinos. Unos 600 residentes de 371 viviendas permanecen fuera de sus casas a la espera de que los técnicos confirmen la seguridad estructural. El desalojo preventivo se mantendrá hasta que se garantice la estabilidad de los inmuebles.
La alcaldesa de Las Gabias ha agradecido la paciencia y colaboración de los afectados, subrayando que los trabajos de refuerzo han concluido y que ahora se prioriza la revisión técnica. El proceso cuenta con la participación de especialistas en cálculo y construcción de estructuras, que evalúan la ejecución de las obras y el estado de los edificios.
Los expertos del IGN señalan que la actual serie sísmica recuerda al enjambre registrado entre diciembre de 2020 y agosto de 2021, cuando se contabilizaron más de 3.100 terremotos en la provincia. Sin embargo, consideran prematuro calificar la situación actual como un nuevo enjambre sísmico, a la espera de la evolución en las próximas semanas. Este viernes, los temblores han continuado, aunque con menor intensidad, destacando dos seísmos de 2,5 y 2,1 grados sentidos débilmente en La Zubia y Armilla.
En cuanto a la seguridad de las construcciones, desde la Universidad de Granada se apunta a la eficacia de los sistemas hidráulicos de amortiguación y disipación de energía, que podrían incorporarse en el futuro a los protocolos de edificación en zonas sísmicas. Según los especialistas, la edificación en Granada y su entorno ha respondido bien a la secuencia de terremotos gracias a las normativas aplicadas desde los años setenta.
El fenómeno sísmico en Granada se produce en un contexto de creciente atención a los riesgos naturales en España, donde las autoridades han reforzado los protocolos de emergencia tras episodios recientes como los incendios forestales. De hecho, la gestión de crisis y la coordinación institucional han sido objeto de debate, como se refleja en la reciente negativa del PP a negociar un pacto de Estado sobre cambio climático tras los últimos incendios, según informó espanol.news en su cobertura sobre la tensión política por la gestión de emergencias.
Granada se encuentra en una de las zonas de mayor actividad sísmica de la península ibérica. Los movimientos tectónicos en la región suelen estar asociados a la interacción entre las placas euroasiática y africana. Aunque la mayoría de los terremotos son de baja magnitud, la recurrencia de enjambres sísmicos obliga a mantener protocolos de prevención y revisión de infraestructuras. Las autoridades locales y autonómicas insisten en la importancia de la preparación y la colaboración ciudadana ante este tipo de fenómenos.