Un incendio iniciado en Soneja ha forzado la evacuación preventiva de 500 personas en Azuébar. El fuego ha penetrado en la Sierra de Espadán, mientras las autoridades luchan contra el calor y el viento.
El incendio declarado este domingo en Soneja, en el interior de Castellón, ha obligado a evacuar de forma preventiva a 500 residentes de la vecina localidad de Azuébar. El fuego, que ya ha alcanzado el parque natural de la Sierra de Espadán, mantiene en alerta a los servicios de emergencia ante la previsión de altas temperaturas y posibles rachas de viento que dificultan las labores de extinción.
Según las autoridades, el perímetro afectado se sitúa en torno a las 150 hectáreas, aunque la cifra exacta aún no ha sido confirmada. El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha señalado que la entrada del fuego en el parque natural ha sido limitada, pero ha insistido en la gravedad de la situación y en la necesidad de trabajar durante toda la noche para contener el avance de las llamas.
En Azuébar, municipio de apenas 360 habitantes censados y conocido por su actividad en la fabricación de tapones de corcho, la proximidad del incendio ha obligado a muchos vecinos a buscar refugio en casas de familiares o conocidos. Unas 55 personas han sido alojadas en el seminario de Segorbe, a la espera de que la evolución del fuego permita su regreso. La decisión sobre el retorno se tomará este lunes, tras evaluar la situación durante la noche.
El operativo desplegado incluye más de 220 efectivos terrestres y la participación de 50 miembros de la Unidad Militar de Emergencia (UME). Durante la tarde del domingo, hasta 18 medios aéreos trabajaron en la zona, aunque al caer la noche se retiraron por motivos de seguridad. Las condiciones meteorológicas han mejorado ligeramente tras las 22:00 horas, con menor viento y mayor humedad, lo que ha permitido a los equipos centrarse en mantener el incendio dentro del perímetro actual.
La Sierra de Espadán, situada en las últimas estribaciones del Sistema Ibérico, es una reserva de alcornoques y uno de los espacios naturales más valiosos de la Comunidad Valenciana. Azuébar es uno de los 11 municipios que forman parte íntegra del parque, lo que aumenta la preocupación por el impacto ambiental del incendio. En 2021, Soneja ya acogió a vecinos de Azuébar desplazados por otro fuego en la misma zona, según recordó el alcalde Benjamín Escriche.
El inicio de una nueva ola de calor en España, con temperaturas previstas de hasta 44 grados en el interior sur de Valencia, complica aún más la situación. El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat advierte del riesgo extremo para las próximas horas, lo que podría dificultar el control del incendio y aumentar la amenaza para la Sierra de Espadán y las localidades cercanas.
La coordinación entre los distintos cuerpos de emergencia —estatales, autonómicos y provinciales— ha sido destacada por las autoridades, que insisten en la importancia de la colaboración para frenar el avance del fuego. Este tipo de situaciones no es aislado: en otras regiones, como Girona, los incendios han obligado recientemente a tomar medidas drásticas, como el confinamiento de varios municipios, tal y como ocurrió en el caso de Les Gavarres, donde miles de personas se vieron afectadas.
La Sierra de Espadán es el segundo parque natural más grande de la Comunidad Valenciana y alberga una de las mayores extensiones de alcornoques de la península ibérica. La zona es también un importante destino turístico rural y fuente de recursos hídricos para la comarca del Alto Palancia. Los incendios forestales en la región suelen intensificarse en verano debido a la sequía y las olas de calor, lo que subraya la vulnerabilidad de estos espacios protegidos. La rápida respuesta de los servicios de emergencia y la colaboración ciudadana resultan claves para minimizar los daños en situaciones como la actual.