La escena que muchos esperaban en la prensa del corazón por fin se ha producido: José María Almoguera y Paola Olmedo firmaron su divorcio ante el juez, cerrando una etapa marcada por negociaciones largas y silencios incómodos. El hijo de Carmen Borrego, visiblemente aliviado, dejó una frase que ya circula en los titulares: “Siento hasta que peso menos”. Así, una separación que parecía no llegar nunca se convierte en uno de los temas más comentados en el entorno mediático de la familia Campos.
El trámite tuvo lugar en los juzgados de Alcobendas, donde ambos llegaron con sus abogados poco antes del mediodía. Aunque en junio Paola Olmedo aseguró que el divorcio ya estaba firmado, la realidad fue otra: solo este jueves 17 de septiembre la pareja oficializó su ruptura legal. El proceso se alargó mucho más de lo que Almoguera hubiera querido y se complicó tras una ruptura inicialmente amistosa, pensada por el bien de su hijo Marc, nacido apenas nueve meses antes de la separación.
El acuerdo de divorcio incluye cláusulas específicas sobre la gestión de bienes y permite a ambas partes volver a casarse legalmente si así lo desean.
La negociación no fue un simple trámite. Desde marzo de 2024, cuando se supo que el matrimonio había terminado mientras Carmen Borrego participaba en 'Supervivientes', la tensión familiar se hizo evidente. Aun así, ambos han mantenido la discreción y el respeto, sabiendo que su hijo les unirá siempre. “Educación, respeto y cordialidad. Estamos unidos de por vida por nuestro hijo y por eso teníamos que hacer las cosas bien”, resumió Almoguera al salir del juzgado.
El colaborador televisivo, que ahora mantiene una relación con María 'La Jerezana', no quiso entrar en detalles sobre el acuerdo ni sobre la custodia, limitándose a decir que “son cosas relativas al menor”. Tampoco aclaró si su madre, Carmen Borrego, le dio algún consejo especial para este día: “Me ha dicho que la llame ahora”. Almoguera se mostró cercano con la prensa, consciente de que su trabajo le obliga a responder con respeto a los compañeros.
En contraste, Paola Olmedo optó por el silencio. Salió del juzgado deprisa, sin declaraciones ni gestos hacia los medios, lo que ha alimentado la especulación sobre si elegirá otro momento o formato para dar su versión. Cuando los reporteros preguntaron a Almoguera si Olmedo hablará próximamente, él zanjó el asunto: “No tengo ni idea. Se ha ido corriendo. Ya ha hablado, me da igual”.
El proceso de divorcio se prolongó más de dos años desde el anuncio público de la separación, en parte debido a la atención mediática y a las diferencias sobre el momento de la firma, según recogen medios españoles como El Mundo y Europa Press.
Según Almoguera, el acuerdo alcanzado no ha perjudicado a ninguna de las partes: “No creo que haya sido perjudicial para nadie, tenemos un abogado que respalda nuestros intereses y no nos va a dejar firmar nada que no respalde tus intereses”. Reconoce que la dificultad estuvo en lograr el consenso, pero ahora la etapa está cerrada y se muestra satisfecho con el resultado.
Con el divorcio ya firmado, Almoguera no tardó en bromear sobre su futuro sentimental. “Ahora, vía libre”, dijo ante los periodistas, aunque aclaró que no tiene intención de casarse de nuevo por ahora. Eso sí, si algún día vuelve a pasar por el altar, será con María, su actual pareja. “Todo genial con María. Todos teníamos ganas de este momento. Hoy lo celebraremos todo, es algo que estábamos esperando y buscando y ya está solucionado”, confesó, dejando claro que la nueva etapa empieza con optimismo.
Este desenlace recuerda cómo los movimientos familiares y sentimentales de los rostros más conocidos siguen marcando la agenda de la crónica social. No es la primera vez que una separación o un giro inesperado en la vida de una figura pública acapara titulares, como ocurrió con los Sussex y su regreso a Reino Unido, reportado antes en la prensa española.
La firma del divorcio entre José María Almoguera y Paola Olmedo cierra una etapa personal y confirma el peso mediático de cada gesto en el universo Campos. La naturalidad de Almoguera frente al hermetismo de Olmedo muestra que en la crónica social española cada palabra, cada silencio y cada salida del juzgado se convierten en material para el debate público. En un entorno donde la discreción es casi imposible, la gestión de la imagen y la capacidad de marcar el relato siguen siendo el termómetro de influencia en el panorama mediático actual.
La noticia ha sido confirmada por medios de referencia y la cobertura de la agencia Europa Press ha destacado el acuerdo alcanzado y el contexto familiar que rodea a los protagonistas.