Juicio de la familia Puchol: una carta del padre revela el conflicto por la herencia. En el juicio de la familia Puchol se presentó una carta de Florenci Puchol, en la que expresa desconfianza hacia las decisiones financieras de su hijo. El documento se ha convertido en una pieza clave para la defensa, aunque la fiscalía cuestiona su relevancia.
En Barcelona continúa el mediático juicio contra la familia del expresidente de Cataluña, Jordi Pujol. Un episodio clave ha sido el hallazgo de una carta de Florenci Pujol, padre del político, en la que expresaba su preocupación sobre la gestión del dinero familiar. Este documento fue encontrado por la policía en la casa de Jordi Pujol y Marta Ferrusola en 2017 y ahora se ha convertido en uno de los principales argumentos de la defensa.
Conflicto familiar y temores
La carta, escrita con una caligrafía difícil de leer, refleja la profunda desconfianza de Florenci Pujol hacia las decisiones financieras de su hijo. Alertó a Jordi sobre los riesgos relacionados con las inversiones en proyectos culturales a través de Banca Catalana y temía que las ambiciones políticas llevaran a la pérdida del patrimonio. En la carta, el padre remarcaba que no quería poner en riesgo el capital acumulado por razones políticas y pedía no incurrir en deudas.
Según la familia, Florenci Pujol excluyó deliberadamente a su hijo de la herencia, dejando los activos en el extranjero a la esposa de Jordi y a los nietos. Sin embargo, según una fuente, la familia no dispone de documentos oficiales que acrediten la existencia de esa herencia, aparte de la propia carta.
Dinero en Andorra y posición de la fiscalía
La familia Pujol sostiene que los fondos ocultos en Andorra durante más de 30 años provienen precisamente de esta herencia poco transparente. Tras la muerte de Florenci Pujol en 1980, las cuentas en el extranjero fueron gestionadas primero por personas de confianza y, posteriormente, el control pasó al nieto mayor, Jordi Pujol Ferrusola. Según los acusados, para 1990 en las cuentas había unos 500 millones de pesetas, lo que equivale aproximadamente a 8 millones de euros al cambio actual. En la década siguiente, la suma se duplicó, cifra que la familia atribuye a inversiones exitosas.
La Fiscalía, sin embargo, no acepta esta versión. Los órganos anticorrupción consideran que el origen de los fondos está relacionado con la corrupción y con pagos ilícitos de empresas que recibieron contratos del gobierno de Cataluña. Según la acusación, la carta no basta para acreditar la legalidad del origen del dinero, y será la Fiscalía quien deberá demostrar su postura ante el tribunal.
El papel de la familia y los detalles del proceso
Durante las audiencias, el hijo mayor, Jordi Pujol Ferrusola, habló de la estrecha relación con su abuelo y de su influencia en la elaboración de la estrategia financiera familiar. Señaló que Florenci Pujol era precavido y no confiaba en los proyectos políticos de su hijo. Otros integrantes de la familia también confirmaron que el padre temía la repetición de convulsiones políticas que pudieran poner en riesgo el patrimonio.
La carta de Florenci Pujol se ha convertido en una rara prueba material en un caso donde la mayoría de los argumentos se basan en testimonios orales y datos circunstanciales. Aunque no existen pruebas directas de la existencia de la herencia, la defensa utiliza este documento para explicar el origen de los fondos en Andorra.