España se prepara para adaptar la ley y permitir que los jóvenes de 17 años obtengan el carné de conducir B bajo supervisión adulta. La medida, impulsada por la Unión Europea, busca mejorar la experiencia y la seguridad vial de los futuros conductores.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha iniciado el proceso para modificar la normativa española y permitir que los jóvenes de 17 años puedan obtener el permiso de conducir de la clase B, siempre bajo la condición de conducción acompañada. Esta decisión responde a la reciente aprobación de una directiva europea que obliga a los Estados miembros a adaptar sus leyes antes del 26 de noviembre de 2028.
El cambio no supone que los menores de edad puedan circular solos tras aprobar los exámenes. La clave está en el modelo de conducción acompañada, ya implantado en países como Alemania, donde el conductor novel debe ir siempre junto a un adulto que cumpla ciertos requisitos hasta alcanzar la mayoría de edad.
Condiciones para los nuevos conductores
Los jóvenes de 17 años podrán presentarse tanto al examen teórico como al práctico en las mismas condiciones que los aspirantes mayores de edad. No habrá cambios en la formación ni en los criterios de evaluación. Sin embargo, tras obtener el carné, solo podrán conducir si van acompañados por un adulto autorizado, hasta cumplir los 18 años.
Esta medida busca que los conductores más jóvenes ganen experiencia real al volante antes de circular en solitario, lo que puede resultar especialmente útil en zonas rurales o para quienes necesitan desplazarse por motivos de estudio o trabajo.
Requisitos para el acompañante
El adulto que supervise al menor deberá tener al menos 24 años y contar con un mínimo de cinco años de antigüedad en el permiso de conducir de la misma categoría. Además, no podrá haber sido sancionado con la retirada del carné en los últimos años y deberá respetar estrictamente las normas de seguridad vial, especialmente en lo relativo al consumo de alcohol y drogas.
La DGT considera que la figura del acompañante puede ser clave para reforzar la seguridad durante los primeros meses de experiencia al volante. Según Montserrat Pérez, subdirectora general de Formación y Educación Vial, el objetivo es garantizar una supervisión efectiva en la etapa inicial de conducción.
Sin cambios en la formación
Las autoescuelas no tendrán que modificar sus métodos de enseñanza, ya que la directiva europea no impone cambios en la formación, sino en los requisitos administrativos y en el acceso al permiso. El proceso de obtención del carné seguirá igual hasta la obtención del permiso, y la diferencia llegará después: los menores de 18 años deberán circular acompañados hasta alcanzar la mayoría de edad.
Contexto europeo y próximos pasos
La reforma se enmarca en una tendencia europea que busca armonizar las normas de tráfico y mejorar la seguridad vial entre los jóvenes. Países como Francia y Alemania ya aplican modelos similares, con resultados positivos en la reducción de accidentes entre conductores noveles.
En España, la DGT trabaja para adaptar la legislación antes de la fecha límite establecida por la Unión Europea. La medida podría beneficiar a miles de jóvenes cada año, facilitando su movilidad y permitiendo una transición más segura hacia la conducción autónoma.