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La OCDE cuestiona el cambio real en la selección laboral española

La OCDE cuestiona el cambio real en la selección laboral española Español.News © espanol.news
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La OCDE advierte que eliminar el título universitario no transforma el acceso al empleo en España. El modelo skills-first avanza despacio y las empresas siguen apostando por la experiencia y la titulación.

En España, quitar el título universitario de los requisitos de una oferta no mueve la aguja en los procesos de selección. El último informe de la OCDE, publicado el 18 de junio de 2026, lo deja claro: el modelo skills-first apenas ha tocado la realidad de las contrataciones.

Algunas empresas han empezado a revisar los requisitos formales en sus anuncios, pero la costumbre pesa más. La experiencia previa y las titulaciones siguen marcando el ritmo. Según la OCDE, el 80% de los empleadores en 55 economías planea seguir priorizando la experiencia laboral entre 2025 y 2030. Más del 40% mantiene el título universitario como filtro esencial. El informe del Foro Económico Mundial de 2025 refuerza la tendencia: el 81% de los empleadores a nivel global prioriza la experiencia laboral, seguido por pruebas previas (48%) y el título universitario (43%). Eliminar el requisito académico no implica una evaluación real de habilidades.

El 39% de las habilidades actuales de los trabajadores se espera que cambien o queden obsoletas para 2030, según estimaciones del Foro Económico Mundial.

Foro Económico Mundial

El peso de la tradición

España, junto a Italia y Chile, sigue en la “Skills Transition Stage” de la OCDE. Las ofertas basadas en habilidades son minoría y el recorrido académico tradicional sigue dominando. El informe subraya que, en el mercado español, las titulaciones formales siguen siendo la referencia principal para seleccionar candidatos, incluso cuando la oferta ya no las exige de forma explícita. Cerca de la mitad de los empleadores planea incorporar pruebas de habilidades, pero el título universitario sigue siendo relevante para el 43% de las empresas, según datos internacionales del Foro Económico Mundial.

El cambio se atasca en una paradoja: el 60% de las pymes españolas declara dificultades para encontrar trabajadores con las capacidades adecuadas, aunque el 66,2% de la población tiene al menos competencias digitales básicas. El desfase entre lo que buscan las empresas y cómo filtran a los candidatos no se resuelve. El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha reconocido varias veces la necesidad de adaptar los procesos de selección a las demandas reales del mercado.

El 63% de los empleadores considera que la escasez de habilidades es una barrera significativa para la transformación empresarial, y el 85% planea invertir en la mejora de competencias de sus empleados antes de 2030.

Foro Económico Mundial

Pruebas y microcredenciales

El informe de la OCDE detecta un leve aumento en el uso de pruebas de competencias y ejercicios prácticos en los procesos de selección. Aproximadamente la mitad de los empleadores prevé incorporar evaluaciones previas a la contratación y un tercio contempla perfiles psicométricos. Sin embargo, la experiencia y el título pesan más que cualquier test. Esta tendencia se repite en otros países europeos: la evaluación de competencias se suma, pero no sustituye, a los filtros tradicionales.

El auge de las microcredenciales y la formación de corta duración responde a la necesidad de acreditar habilidades específicas sin pasar por una carrera completa. La OCDE insiste en que estas certificaciones solo serán útiles si existen mecanismos claros de calidad y reconocimiento, algo que en España aún no se consolida. Según la Agencia EFE, los expertos coinciden en que la falta de estándares dificulta la aceptación generalizada de estas nuevas formas de acreditación.

El cambio real exige más

Contratar por habilidades no se reduce a eliminar el título universitario del anuncio. La OCDE recalca que el cambio debe afectar a todo el proceso: desde la descripción del puesto hasta la forma de evaluar y comparar a los candidatos. Si el reclutador sigue valorando los mismos criterios de siempre, los perfiles no convencionales quedan fuera.

Para los candidatos, el reto es explicar de forma concreta qué saben hacer, en qué contexto lo han demostrado y qué resultados pueden acreditar. Para las empresas, el desafío pasa por diseñar procesos de selección capaces de comprobar esas capacidades sin caer en nuevos sesgos ni sustituir un filtro por otro igual de excluyente.

Contexto y perspectivas

La situación española recuerda a otros ámbitos donde la normativa cambia más rápido que la realidad. Como ocurrió con la limitación del alquiler al 30% de los ingresos, que solo se materializó tras un acuerdo concreto, según un caso reciente, la transformación del mercado laboral requiere algo más que modificar los requisitos en papel.

La OCDE no plantea que la formación universitaria pierda valor, sino que deje de ser el único camino válido para acceder a un empleo. Las profesiones reguladas seguirán exigiendo títulos. En muchos sectores, la experiencia, la formación profesional, los cursos y el aprendizaje en la empresa pueden ser igual de relevantes si se evalúan correctamente.

El avance hacia un modelo skills-first en España es, por ahora, más discurso que realidad. Mientras las empresas no adapten sus procesos y los candidatos no encuentren vías claras para demostrar sus capacidades, el cambio seguirá siendo parcial. El reto está en transformar la cultura de selección, no solo el texto de las ofertas. El informe de la OCDE muestra que este proceso apenas ha comenzado.

Laura Castillo Español.News
Redacción de España

Laura Castillo

Laura Castillo es periodista especializada en turismo, cultura e historia de España. Ha colaborado con Descubre Castilla, Rutas con Alma y Vida Local, escribiendo sobre tradiciones, fiestas regionales y rutas de viaje