Tribunal de Oviedo concede pensión vitalicia tras el rechazo del INSS: trabajador perdió una pierna. Un trabajador de una imprenta en Oviedo logró que se reconociera judicialmente su incapacidad absoluta tras sufrir una grave lesión laboral. El INSS le había denegado las prestaciones, pero la decisión judicial le garantiza una pensión vitalicia completa.
Un impresor oficial de Oviedo perdió una pierna tras un accidente laboral, pero solo logró el reconocimiento de la incapacidad permanente absoluta y el derecho a una pensión vitalicia a través de los tribunales. El INSS le negó las prestaciones, a pesar de las graves consecuencias de la lesión y el dolor crónico, alegando que su condición supuestamente no cumplía los criterios para tal medida.
La profesión de impresor requiere actividad física constante, estabilidad y resistencia. Tras la amputación de la extremidad inferior, el hombre se vio incapaz de realizar incluso las tareas básicas de su oficio. A las limitaciones físicas se sumaron dolor neuropático crónico y un grave trastorno psicológico, lo que redujo aún más su capacidad laboral y su calidad de vida.
Decisión judicial
El juzgado de lo social de Oviedo reconoció que las secuelas de la lesión impiden al trabajador reincorporarse no solo a su antigua profesión, sino a cualquier otra actividad laboral. Esto significa que tiene derecho a la pensión por incapacidad absoluta —el 100% de su base reguladora. La sentencia obliga al trabajador a comunicar cualquier cambio relevante en su estado de salud, ya que esto podría afectar al importe o al estatus de la pensión.
Por qué el INSS denegó la solicitud
El INSS, a pesar de los informes médicos, consideró que las lesiones y los trastornos asociados no justificaban la concesión de la pensión completa. Solo tras acudir a los tribunales y realizar un examen detallado del caso se logró demostrar que las limitaciones eran irreversibles y excluían la posibilidad de desempeñar cualquier trabajo.
Contexto y significado
El caso subraya la importancia de recurrir las decisiones del INSS cuando las secuelas de una lesión realmente impiden trabajar. Según Velázquez y Villa Abogados, estos litigios suelen resolverse a favor de los afectados si existen pruebas médicas contundentes. Es fundamental recordar que errores o denegaciones formales pueden costar a la persona una parte significativa de sus futuras prestaciones, como ya se analizó en el artículo sobre el impacto de los errores en el historial laboral en el importe de la pensión.
En España, la pensión por incapacidad permanente absoluta solo se concede cuando resulta imposible realizar cualquier trabajo remunerado. La sentencia del juzgado de Oviedo lo confirma: incluso si el INSS deniega la solicitud, la vía judicial sigue siendo una herramienta real para recuperar derechos.