Nueva York cancela la fan zone junto al Madison Square Garden por refuerzo de seguridad. Las autoridades de Nueva York han cancelado la fan zone callejera junto al Madison Square Garden antes del primer partido en casa de los Knicks. El motivo es el aumento de las medidas de seguridad y las recientes detenciones en eventos anteriores. Se espera la llegada de altos cargos.
En Nueva York se canceló la fan zone callejera prevista para el lunes frente al Madison Square Garden antes del primer partido en casa de los Knicks en la serie final de la NBA. La decisión se tomó en medio del endurecimiento de las medidas de seguridad: se espera la llegada del presidente Trump y del alcalde Zohran Mamdani al partido. Las autoridades temen la repetición de disturbios similares a los que ocurrieron la semana pasada.
Anteriormente, durante el segundo partido de la serie, la gran fan zone frente al estadio terminó con más de una decena de detenciones. La policía señala que los últimos eventos alrededor de los Knicks se desarrollan con una mayor actividad de aficionados, lo que genera una carga adicional para los servicios municipales. Según las autoridades locales, han surgido diferencias entre el alcalde Zohran Mamdani y la comisionada de policía Jessica S. Tisch sobre las formas permitidas de apoyo al equipo y la organización de eventos masivos.
La situación se complica por el hecho de que en las próximas semanas Nueva York se convertirá en el centro de atracción para miles de aficionados de todo el mundo: en el cercano MetLife Stadium de Nueva Jersey comenzarán los partidos de la Copa Mundial de la FIFA. Se espera que muchos aficionados extranjeros elijan Nueva York como base durante el torneo, que culminará el 19 de julio.
Según la valoración de russpain.com, medidas de seguridad similares no son raras en las grandes ciudades de Estados Unidos durante importantes eventos deportivos, especialmente cuando asisten invitados de alto nivel. El Madison Square Garden suele convertirse en un punto de encuentro para los aficionados, y el refuerzo de los controles está relacionado con la necesidad de prevenir disturbios masivos y garantizar el orden ante el aumento de grandes eventos en la región. En los últimos años, Nueva York se enfrenta a un crecimiento del número de eventos internacionales, lo que exige a la policía mayor flexibilidad y recursos adicionales.