Tres menores detenidos en Mataró tras el desalojo violento de una familia. En Mataró, durante el desalojo de una familia con cuatro hijos, fueron detenidos tres menores de edad. Una de las mujeres resultó herida. La policía utilizó material antidisturbios y más de diez personas sufrieron lesiones.
En Mataró (Barcelona), la mañana del martes se produjo un incidente de gran repercusión durante la ejecución de una orden judicial de desalojo de una familia con cuatro menores. La operación, en el barrio de Cerdanyola, terminó con la detención de tres menores, entre ellos una hija de la familia desalojada, así como la hospitalización de varias personas con heridas de distinta gravedad.
Según los Mossos d'Esquadra, alrededor de cincuenta personas se concentraron frente a la vivienda para impedir el desalojo. Durante el enfrentamiento, algunos manifestantes lanzaron piedras, botellas y trozos de baldosa a los agentes del ARRO. La policía utilizó porras y balas de goma para dispersar a la multitud, lo que, según el sindicato Sindicato de Vivienda de Mataró, provocó que más de diez participantes resultaran gravemente heridos y fueran trasladados al hospital. Cinco agentes también sufrieron lesiones leves.
Entre los detenidos no solo se encontró a la hija de la familia desalojada, sino también a dos estudiantes de escuelas locales donde asisten los hijos de la familia afectada. Según precisó Pilar Sánchez, portavoz del Sindicato de Vivienda de Mataró, el desalojo fue posible después de que la vivienda, que antes pertenecía a la familia, fuera adquirida por un nuevo propietario tras un procedimiento hipotecario, lo que aceleró la ejecución de la resolución judicial. La primera fase del desalojo prevista fue frustrada hace unas semanas, pero esta vez la policía completó la operación.
Los servicios de protección social de Mataró, según representantes sindicales, ofrecieron a la familia alojarse temporalmente en un hotel a su propio costo, sin proporcionar otras alternativas. Según los activistas, esta situación refleja la grave problemática del acceso a la vivienda asequible y el apoyo a las familias que se encuentran en situaciones difíciles desde la crisis de 2008.
En Cataluña, los temas de desahucios y la protección de los derechos de los inquilinos generan regularmente debate público. Casos similares, relacionados con conflictos entre propietarios, inquilinos y familiares, ya habían llamado anteriormente la atención de la policía. Por ejemplo, en Alicante la policía detuvo a un hombre sospechoso de apropiarse de fondos y propiedades de un familiar mayor — los detalles de este caso también generaron debate social.
En España, tras la crisis de 2008, miles de familias perdieron sus viviendas debido a hipotecas impagadas. En los últimos años, las autoridades de Cataluña y los ayuntamientos han debatido medidas para prevenir los desahucios y ampliar el apoyo a grupos vulnerables, pero el problema sigue siendo grave. Según organizaciones locales, el número de desahucios judiciales en la región se mantiene alto y el acceso a vivienda alternativa suele ser limitado.