Eurovisión 2026: Israel enfrenta boicot y polémica por la votación. El representante de Israel en Eurovisión 2026 quedó en el centro de un escándalo. Varios países boicotearon el concurso y los organizadores prohibieron al equipo israelí hacer campaña para una votación masiva. Esto aumentó la tensión en torno al evento.
Israel volvió a estar en el centro de atención en Eurovisión 2026: la participación del país estuvo marcada por dos controversias. En primer lugar, cinco participantes permanentes, incluidos los Países Bajos e Irlanda, se retiraron del concurso en señal de protesta contra las acciones militares de Israel en Gaza. En segundo lugar, los organizadores de Eurovisión se vieron obligados a intervenir después de que el representante israelí Noam Bettan publicara en redes sociales un vídeo pidiendo votar por su canción «Michelle» el mayor número de veces posible.
La canción «Michelle» fue una elección inesperada para Israel, que en los últimos años había apostado por baladas potentes. Esta vez, el público pudo escuchar un tema pop enérgico con elementos de guitarra española y un ritmo de Oriente Medio, interpretado en su mayor parte en francés. El propio Bettan explicó la elección del idioma por sus raíces francesas: sus padres emigraron a Israel desde Grenoble antes de que él naciera. Según el cantante, su camino hasta el escenario de Eurovisión le llevó más de ocho años.
Sin embargo, el ambiente en torno al concurso este año resultó especialmente tenso. Bettan confesó a la BBC que se enfrentó a reacciones controvertidas por parte del público, incluyendo muestras abiertas de desaprobación e incluso abucheos. Los organizadores de Eurovisión declararon que los vídeos pidiendo el voto violan las reglas y el espíritu del certamen, por lo que exigieron su retirada. Bettan asegura que desconocía la prohibición de este tipo de campaña y que eliminó las publicaciones en cuanto le explicaron las normas.
El escándalo por la campaña de agitación recordó la situación del año pasado, cuando el participante israelí Yuval Raphael y una agencia gubernamental también instaron a votar por la canción israelí, lo que generó acusaciones de intento de influir en los resultados. A diferencia de otros países, Israel lleva ya dos años consecutivos empleando métodos similares, aunque el ente nacional de radiodifusión KAN insiste en que no participó en ninguna campaña prohibida.
Según los datos de los organizadores, la mayoría de los países participantes no recurre a campañas masivas para pedir votos, limitándose al apoyo estándar. En España, el tema de la honestidad y la transparencia en las votaciones de Eurovisión tradicionalmente despierta interés, especialmente en medio de escándalos y boicots. Las cuestiones sobre las formas permitidas de apoyo a los participantes siguen siendo relevantes también para otros concursos internacionales. Controversias similares sobre las reglas y la influencia en los resultados ya han surgido en la política europea, como ocurrió con el cambio del equilibrio de poder en Andalucía; más detalles al respecto en el material sobre las consecuencias de la victoria del Partido Popular en la región.
Para referencia: Israel ha ganado Eurovisión en cuatro ocasiones y su participación suele estar acompañada de controversias y declaraciones políticas. En 2026, la situación se complicó no solo por el boicot de varios países, sino también por la atención puesta en la transparencia de la votación. Los organizadores del certamen siguen endureciendo las normas para mantener la confianza en los resultados y reducir la influencia de campañas externas. En España, Eurovisión atrae tradicionalmente a una amplia audiencia y cualquier cambio en el reglamento del concurso genera una fuerte respuesta entre el público y los expertos.