Salud

La reina Sonia de Noruega: el adiós más visible y el peso de la corona

La reina Sonia de Noruega: el adiós más visible y el peso de la corona © espanol.news
La reina Sonia de Noruega: el adiós más visible y el peso de la corona © espanol.news
Sonia de Noruega, siempre discreta, ha vivido años de exposición forzada por las crisis en la Casa Real. Su apoyo a Harald y su presencia en los momentos más delicados han marcado una etapa que ahora llega a su fin.

En la Casa Real noruega, pocas figuras han soportado tanta presión mediática en los últimos años como Sonia de Noruega. La hasta ahora reina consorte, conocida por su perfil reservado, se ha visto empujada al centro de la escena pública por una sucesión de crisis familiares y de salud que han sacudido a la monarquía. La enfermedad y posterior fallecimiento de Harald, sumados a los problemas de salud de su nuera Mette-Marit y a los escándalos que han salpicado a la familia, han convertido a Sonia en el rostro visible de una institución en plena tormenta.

El pasado mayo, poco antes de cumplir 89 años, Sonia fue diagnosticada con fibrilación auricular e insuficiencia cardiaca, según detalla Divinity. Aunque no llegó a ser hospitalizada, el estricto control médico y el reposo en la residencia oficial fueron clave para superar el episodio. Mientras tanto, la salud de Mette-Marit se agravaba, obligándola a someterse a un trasplante tras el avance de su fibrosis pulmonar crónica. La relación entre ambas, marcada por la cordialidad y la experiencia compartida de no pertenecer a la nobleza, ha sido un punto de apoyo mutuo frente al escrutinio social.

La historia de Sonia y Harald comenzó en 1959, en una fiesta donde surgió una conexión que desafió las normas de la época. Hija de un empresario textil y formada en Diseño y Moda, Sonia no tenía sangre azul, lo que llevó al padre de Harald a oponerse firmemente a la relación. Solo tras casi una década de espera y la amenaza de Harald de renunciar al trono, la pareja pudo casarse. Desde entonces, Sonia ha sido un pilar silencioso, ganándose el respeto del pueblo y contribuyendo a fortalecer la imagen de su esposo, primero como príncipe y luego como rey. Su papel fue clave para abrir la puerta a otras figuras ajenas a la aristocracia dentro de la realeza europea.

La agenda de Sonia nunca llegó a vaciarse del todo, ni siquiera cuando la salud de Harald se deterioró por la anemia hemolítica que lo mantuvo hospitalizado hasta su muerte. Haakon, ahora proclamado Haakon VIII, asumió las funciones reales, permitiendo que Sonia acompañara a Harald en sus últimos días. Sin embargo, la retirada de la vida pública se vio retrasada por una cadena de episodios difíciles: el suicidio de Ari Behn, exmarido de Marta Luisa, en 2019; la salida de Marta Luisa de la vida institucional por sus negocios y su relación con el chamán Durek Verrett; la enfermedad de Mette-Marit y la condena de Marius Borg. Cada uno de estos golpes obligó a Sonia a mantener una presencia pública mayor de la deseada, buscando ofrecer una imagen de estabilidad y cercanía en tiempos convulsos.

El caso de la familia real noruega recuerda a otras sagas europeas donde la exposición mediática y las tensiones familiares se entrelazan, como ocurrió con los Sussex tras su regreso a Reino Unido, un episodio que también generó debate sobre el papel de los miembros no tradicionales de la realeza y que fue analizado en el regreso de Harry y Meghan a Londres.

Ahora, con la desaparición de Harald y el relevo en el trono, Sonia inicia una etapa marcada por el retiro y la ausencia del hombre con el que compartió casi siete décadas. Su figura, sin embargo, queda como símbolo de resistencia y adaptación en una monarquía que ha debido reinventarse frente a la mirada constante de la opinión pública.

Elena Serrano Español.News
Redacción de España

Elena Serrano

Elena Serrano es periodista especializada en estilo de vida, cultura popular y vida cotidiana en España. Ha trabajado con Estilo Hoy y Gala España, publicando contenidos que combinan entretenimiento con información práctica.