Autoridades catalanas exigen cambiar la ruta del Tour de France por brote de peste porcina africana. El gobierno catalán insiste en modificar la ruta del Tour de France para evitar el paso por la zona infectada de Collserola. Las medidas están vinculadas a la lucha contra la peste porcina africana y al riesgo de grandes concentraciones de personas.
El gobierno catalán ha solicitado a los organizadores del Tour de France que modifiquen el tramo final de la segunda etapa de la carrera de ciclismo para evitar el paso por la zona natural de Collserola. La razón son las restricciones vigentes en la región debido a un brote de peste porcina africana (PPA). Las autoridades temen que la presencia masiva de espectadores y vehículos en esta parte de Barcelona pueda dificultar el trabajo de los servicios sanitarios y aumentar el riesgo de propagación de la enfermedad.
Según el Departamento de Agricultura, ya se ha prohibido el acceso a las zonas naturales de Collserola y se aplica un programa para reducir la población de jabalíes salvajes, ya que estos animales son considerados los principales transmisores del virus de la PPA. Las autoridades subrayan que celebrar un evento deportivo de gran magnitud en una zona con medidas sanitarias especiales no solo podría obstaculizar la lucha contra la infección, sino también provocar nuevos focos de contagio.
Riesgos para la carrera y los habitantes
En su comunicación oficial a los organizadores del Tour de France, el gobierno catalán pide considerar una ruta alternativa que evite atravesar la zona infectada. Las autoridades recuerdan que cambios similares ya se han realizado en ocasiones anteriores: el año pasado, una de las etapas en Francia fue modificada por un brote de otra enfermedad—la dermatitis en el ganado vacuno. Los funcionarios catalanes señalan que su objetivo es garantizar la seguridad tanto de los participantes y espectadores como de los profesionales que trabajan en la erradicación de la epidemia.
Entre las principales preocupaciones están las posibles aglomeraciones de personas y vehículos en una zona donde rige la prohibición de acceso. Esto no solo podría dificultar el trabajo de los servicios veterinarios, sino también provocar incumplimientos de las normas sanitarias. Las autoridades subrayan que quieren preservar la oportunidad para todos los aficionados de seguir la carrera, pero sin riesgos para la salud y la seguridad.
Decisión conjunta y experiencia de otras regiones
La decisión final sobre el recorrido se tomará de manera conjunta con los organizadores del Tour de France y las demás partes interesadas. Las autoridades de Cataluña destacan que tales medidas no son una excepción, sino parte de la práctica habitual ante amenazas sanitarias. Como ejemplo mencionan la situación en Francia, donde, debido a un brote de dermatitis en el ganado, también fue necesario modificar el trazado de la carrera ciclista.
Paralelamente, en la región sigue en marcha la estrategia para frenar la propagación de la PPA: se ha restringido el acceso a las zonas naturales, se realiza caza controlada de jabalíes salvajes y se intensifica el control del movimiento de animales. Las autoridades aseguran que todas las decisiones se toman considerando los intereses de los residentes y la seguridad de los grandes eventos. Cabe destacar que la organización de grandes acontecimientos deportivos en Barcelona ha sido tema de debate en más de una ocasión — por ejemplo, recientemente el inicio de una de las etapas del Tour de France en la ciudad generó gran repercusión entre los aficionados.