Línea Orbital regresa: proyecto clave para el presupuesto de Cataluña. En Cataluña, tras 20 años, se retoma el proyecto de la línea Orbital. Las autoridades confían en ella para resolver problemas de transporte y aprobar el presupuesto. El coste supera los 5.000 millones de euros.
Las autoridades de Cataluña han vuelto a poner en primer plano el proyecto de la línea ferroviaria Orbital, que llevaba más de dos décadas sobre el papel. Ahora, este ambicioso plan de infraestructura se ha convertido en un elemento central de las negociaciones entre el PSC y ERC para la aprobación del presupuesto regional. La apuesta por el desarrollo de la red ferroviaria fuera de Barcelona responde a la necesidad de superar las crónicas incidencias de Rodalies y garantizar una conexión directa entre las principales ciudades del segundo cinturón metropolitano.
La línea Orbital debe conectar Vilanova i la Geltrú y Mataró, sin pasar por la capital regional. El trayecto tendrá una longitud de unos 119 kilómetros y atravesará ciudades como Vilafranca del Penedès, Martorell, Terrassa, Sabadell y Granollers. El proyecto contempla 39 estaciones, de las cuales casi 70 kilómetros de vías deberán construirse desde cero. Según las últimas estimaciones, el coste de ejecución ha ascendido a 5.200 millones de euros, incluyendo la compra de material rodante. Se prevé finalizar la construcción en 2040.
Las autoridades catalanas destacan que la nueva línea está diseñada para doble vía, con ancho de vía conforme a los estándares españoles y una velocidad de hasta 120 km/h. Según las previsiones, el recorrido permitirá cubrir la distancia entre Vilanova i la Geltrú y Mataró en aproximadamente dos horas, ofreciendo una conexión directa a territorios que actualmente no cuentan con enlaces ferroviarios transversales competitivos. Se espera que el flujo anual de pasajeros alcance los 20 millones de personas y el área de influencia cubra a unos 870.000 habitantes.
La idea de crear Orbital surgió en 2004, durante el primer gobierno tripartito de Pasqual Maragall. En ese momento, el proyecto se consideraba una alternativa al sistema de transporte radial centrado en Barcelona. En los años siguientes, la Generalitat realizó varios estudios y consultas con los municipios, pero la crisis económica de 2008 y la dificultad de coordinación con las estructuras estatales relegaron el proyecto a un segundo plano. Como resultado, la línea Orbital permaneció durante mucho tiempo solo en documentos estratégicos.
En 2023, la Generalitat bajo la dirección de ERC retomó por primera vez en mucho tiempo el debate sobre Orbital, y ahora el proyecto se ha convertido en objeto de presentaciones y debates públicos. Esta semana, el secretario de Movilidad e Infraestructuras, Manuel Nadal, presentará los detalles del proyecto en Sant Sadurní d’Anoia. Las autoridades destacan que la apuesta por la infraestructura ya ayudó a desbloquear los procesos presupuestarios el año pasado, cuando se aprobó el proyecto B-40, conocido como el Cuarto Cinturón.
Paralelamente al resurgimiento de Orbital, en Cataluña se discuten otras grandes iniciativas de transporte. Así, en diciembre de 2024 se anunció la reactivación del proyecto de ampliación de la línea 2 del metro de Barcelona, destinada a conectar el barrio de Marina del Prat Vermell con el aeropuerto de El Prat. Sin embargo, los plazos de ejecución aún no se han definido y el proyecto se encuentra en fase de estudio.
La atención a los proyectos de infraestructuras en Cataluña está relacionada no solo con las dificultades en el transporte, sino también con las negociaciones políticas. Al igual que en el caso de la sustitución de los representantes del PSC en el consejo de Ripoll por líderes sindicales de UGT tras la crisis presupuestaria — más detalles sobre esta decisión — las nuevas iniciativas en infraestructuras se convierten en una herramienta para lograr compromisos políticos.
Para referencia: la red ferroviaria de Cataluña se ha construido tradicionalmente según un principio radial, lo que ha creado una dependencia de Barcelona y ha limitado el desarrollo de rutas transversales. En los últimos años, las autoridades regionales apuestan cada vez más por proyectos destinados a cambiar el mapa de transporte y reducir la presión sobre la capital. Según RUSSPAIN, estas iniciativas pueden influir significativamente en la movilidad y la economía de la región si se implementan en su totalidad.