ERC exige para Cataluña el control del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona. Esquerra Republicana insiste en la redistribución del poder dentro del Consorcio de la Zona Franca. La Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona podrían obtener la mayoría accionarial. La propuesta se debate en el marco de las negociaciones presupuestarias.
En Cataluña se intensifica un nuevo debate sobre la distribución de competencias entre las autoridades regionales y centrales. Esquerra Republicana (ERC) ha exigido modificar la estructura de gestión del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) para que la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona obtengan el control mayoritario. Actualmente, las decisiones clave en el CZFB las toma el Estado, pero ERC insiste en que Cataluña debe disponer de una herramienta real para ampliar su autogobierno.
Según datos de RUSSPAIN, la propuesta de los republicanos plantea que la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona controlen juntos el 55% de los votos en el consorcio, reduciendo así la participación del gobierno central al 45%. En concreto, la Generalitat podría obtener más del 40% y el Ayuntamiento hasta un 15%. Actualmente, la presidencia del CZFB la ocupa el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, mientras que el ejecutivo está a cargo de Pere Navarro, designado por el Estado.
Esta medida responde a la negativa de Madrid a transferir a Cataluña la recaudación del IRPF, una cuestión previamente debatida pero aplazada por el desacuerdo con las autoridades centrales. Ahora, ERC apuesta por el CZFB como un nuevo «gesto de soberanía», tanto simbólico como práctico. El partido subraya que no se trata solo del reparto de puestos, sino también de revisar el papel mismo del consorcio, que gestiona áreas industriales y logísticas, atrae inversiones y ejecuta proyectos de transformación urbana. Para los republicanos, estas funciones deberían estar bajo control de las instituciones catalanas, ya que se solapan con las tareas de Incasol.
Una característica clave del CZFB sigue siendo su independencia financiera: el consorcio se sostiene gracias a los ingresos de su propio patrimonio, y no de subsidios estatales. Esto hace que el control sobre él sea especialmente atractivo para las autoridades regionales que buscan mayor autonomía.
Se espera que la cuestión del reparto de competencias sea llevada esta misma semana a la comisión bilateral entre Cataluña y Madrid. Además, el lunes, en la reunión del Consell Nacional, ERC planea someter la iniciativa a votación, al tiempo que se debatirán los compromisos para la construcción de la nueva línea ferroviaria orbital, que conectará ciudades del segundo anillo de Barcelona. La presentación de este proyecto, con la participación del presidente de la Generalitat Salvador Illa y el líder de ERC Oriol Junqueras, tendrá lugar en Sant Sadurní d'Anoia.
El contexto de la lucha por influencia entre las autoridades regionales y centrales en España sigue siendo tenso. En los últimos años, Madrid ha reforzado su control sobre instituciones clave, lo que ya ha causado conflictos, por ejemplo, en el ámbito de la acreditación de periodistas en el parlamento, como ocurrió con la restricción del acceso de la prensa al Congreso. La cuestión del CZFB podría convertirse en una nueva prueba para los límites de la autonomía catalana.
Para referencia: El Consorcio de la Zona Franca de Barcelona fue creado en 1916 y hoy desempeña un papel clave en el desarrollo de la infraestructura industrial y logística de la región. Sus decisiones tienen un impacto directo en la economía de Barcelona y de toda Cataluña, así como en la distribución de inversiones y el desarrollo urbano. La redistribución del control en el CZFB podría cambiar el equilibrio de poderes entre Madrid y Barcelona, además de marcar una nueva dirección para futuras negociaciones sobre el estatus de autonomía.