Profesores inician protesta indefinida en el centro de Valencia por fracaso de negociaciones. En el centro de Valencia continúa una protesta indefinida de profesores. Los manifestantes exigen negociar con las autoridades sobre salarios y condiciones laborales. Las autoridades, por ahora, no intervienen a pesar de la proximidad de las festividades.
En el centro histórico de Valencia continúa por segunda noche consecutiva una acampada indefinida de docentes: alrededor de 150 profesores han instalado tiendas y estructuras directamente en la plaza de la Virgen. La protesta comenzó después de que las negociaciones entre los sindicatos y las autoridades regionales sobre salarios, carga laboral e infraestructuras llegaran a un punto muerto. Los organizadores afirman que no tienen intención de abandonar la plaza hasta que se reanude el diálogo con las autoridades.
Los participantes de la acampada se han organizado de forma autónoma: hay unas 75 tiendas instaladas en la plaza, se han montado estructuras para sombra, y los alimentos y el agua los traen compañeros y familias. Según una de las participantes, los profesores consideran que las autoridades ignoran sus demandas y no proponen nuevas soluciones. Dentro del campamento funciona una estructura horizontal: las decisiones se toman en asambleas generales, y los sindicatos, aunque muestran su apoyo, no participan en la organización directa de la protesta.
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá (PP), declaró que ha recurrido a la subdelegación del gobierno para preguntar sobre una posible intervención, pero recibió como respuesta que las autoridades no planean desalojar a los manifestantes. En la delegación del gobierno subrayan que la situación se mantiene dentro de los límites de una protesta pacífica: los docentes no alteran el orden público y la decisión sobre el desmantelamiento del campamento compete al ayuntamiento.
La protesta tiene lugar en vísperas de la festividad del Corpus Christi, cuando la Plaza de la Virgen y la catedral adyacente se convierten en el centro de eventos multitudinarios. A pesar de ello, las autoridades aún no han tomado medidas para liberar el área. El profesorado insiste en la necesidad de revisar las condiciones laborales, reducir la carga y aumentar la financiación de las escuelas. Exigen que las autoridades retomen el debate sobre todos los puntos conflictivos, incluidos los salarios, el tamaño de las clases, la carga burocrática y el estado de la infraestructura.
Las negociaciones entre los sindicatos STEPV, UGT y CCOO y el gobierno regional se suspendieron después de que las autoridades pactaran el aumento salarial solo con dos organizaciones —CSIF y ANPE. La mayoría de los sindicatos exige reabrir el diálogo sobre este asunto, pero, por ahora, las autoridades no ceden.
En el campamento señalan que el apoyo de compañeros y familias sigue siendo alto: diariamente se reciben alimentos y agua, y se ha creado un fondo específico para recaudar donaciones. La organización diaria se basa en la distribución de tareas entre grupos de trabajo: unos se ocupan de la logística, otros de la comunicación y la realización de actividades.
La situación de las protestas docentes en Valencia refleja un conflicto más amplio entre el colectivo educativo y las autoridades regionales, que ya se prolonga por cuarta semana. Disputas similares sobre las condiciones laborales y la incorporación de nuevos profesionales ya se habían producido anteriormente; por ejemplo, la cuestión del acceso de asistentes extranjeros a las escuelas de España también ha generado tensiones entre las regiones y el gobierno central.
Según RUSSPAIN, en los últimos años aumenta la presión sobre el sistema educativo en España: crece la carga sobre los docentes y la financiación de los colegios suele ser motivo de disputas entre las regiones y Madrid. En Valencia, como en otras comunidades autónomas, las protestas de los profesores pueden afectar la realización de eventos multitudinarios y el funcionamiento de los centros educativos si las partes no alcanzan un compromiso en un futuro próximo.