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Las autoridades debaten el futuro de la línea ferroviaria entre Mataró y Vilanova

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

Las autoridades debaten el futuro de la línea ferroviaria entre Mataró y Vilanova Español.News
Las autoridades debaten el futuro de la línea ferroviaria entre Mataró y Vilanova

Línea orbital: un proyecto de 5.200 millones de euros vuelve a generar polémica en Cataluña. Las regiones catalanas esperan la puesta en marcha de la línea orbital, pero temen nuevos retrasos. El proyecto promete 40 estaciones y 120 km de vías, pero genera dudas entre alcaldes y expertos. La cuestión de la conexión entre Renfe y Ferrocarrils sigue sin resolverse.

En Cataluña vuelve a debatirse el futuro de un ambicioso proyecto ferroviario: la línea orbital, que debe conectar Mataró y Vilanova i la Geltrú, evitando Barcelona. La iniciativa, propuesta por primera vez a principios de los años 2000, ha regresado al centro de atención al convertirse en un elemento clave en las negociaciones presupuestarias del gobierno de Salvador Illa. Sin embargo, a pesar de la prometida inversión de 5.200 millones de euros y los planes para construir 40 estaciones a lo largo de 120 kilómetros, el proyecto suscita no solo esperanzas entre las autoridades locales y expertos, sino también serias preocupaciones.

El principal problema son los plazos y la viabilidad de su ejecución. Incluso en las estimaciones más optimistas, la finalización de las obras no sería posible antes de 2041. De los 120 kilómetros de recorrido, aún quedan 68 por construir, y de las 40 estaciones proyectadas, 23 serán nuevas. Los alcaldes de las ciudades por las que pasará la línea temen que un cambio de gobierno en Madrid pueda volver a paralizar el proyecto por tiempo indefinido. El arquitecto Manuel Larrosa, representante de la asociación FEMVallès, considera que el proyecto está anticuado y carece de justificación suficiente: según afirma, no se han realizado los estudios necesarios sobre el flujo de pasajeros ni sobre rutas alternativas, y la complejidad del terreno exigirá la construcción de 72 túneles y viaductos —más que en la línea L9 del metro de Barcelona.

El escepticismo también aumenta debido a las limitaciones técnicas. Según los cálculos, la velocidad media será de 60 km/h y todo el recorrido tomará unas dos horas. Además, por las pendientes pronunciadas y las características de los enlaces, la línea no podrá operar transporte de mercancías. Larrosa también duda de la previsión de pasajeros: en lugar de los 96.000 previstos al día, en su opinión, la cifra real apenas superará los 24.000. Como alternativa, propone potenciar los intercambiadores entre las líneas R8 y R4 existentes, así como crear nuevas conexiones entre Renfe y Ferrocarrils de la Generalitat, lo que, según el experto, permitiría resolver parte de los problemas de transporte de forma más rápida y económica.

El alcalde de Terrassa, Jordi Ballart, subraya que el proyecto de la línea orbital sigue siendo extremadamente complejo y depende de acuerdos políticos a nivel nacional. Recuerda que antes estaba previsto construir estaciones de intercambio en la zona del Hospital General y Baricentro para 2028, pero ahora los plazos se han pospuesto hasta 2031. Según él, incluso estas infraestructuras podrían mejorar considerablemente la situación del transporte en la región. En Sabadell, la alcaldesa Marta Farrés apoya el proyecto, considerándolo clave para aumentar la competitividad y la calidad de vida, pero insiste en la necesidad de blindarlo jurídicamente para evitar nuevos retrasos ante posibles cambios de gobierno.

En Mataró, el alcalde David Bote señala que la línea orbital brindará a la ciudad tres nuevas estaciones y mejorará la comunicación interna, pero recuerda la necesidad de invertir en la línea R1 existente, que ya está saturada. En Vilanova i la Geltrú, el alcalde Juan Luis Ruiz lamenta que el tramo hasta Vilafranca del Penedès se encuentre en la última fase de ejecución y pide la modernización de las rutas actuales. Sin embargo, considera que la nueva línea ayudará a descongestionar la saturada R2 sur y abrirá nuevas oportunidades para la región.

El experto en transporte Joan Carles Salmerón subraya que la red ferroviaria de Cataluña necesita una modernización urgente, y que precisamente la línea orbital podría ser un paso hacia la renovación. Según él, los tramos Mataró-Granollers y Vilanova-Vilafranca deben ser prioritarios, ya que soportan una carga de transporte especialmente alta. Es importante señalar que el debate sobre el futuro de la línea orbital se da en un contexto de cambios demográficos en la región: como se informó recientemente, Barcelona ha registrado el mínimo histórico de natalidad de los últimos 85 años, lo que también influye en las necesidades de transporte a largo plazo de Cataluña.

Para referencia: la línea orbital es uno de los mayores proyectos de infraestructura en la historia reciente de Cataluña. Su implementación permitirá crear una alternativa a las rutas radiales que atraviesan Barcelona y mejorará la conectividad de las zonas suburbanas. Sin embargo, el éxito del proyecto depende de la sostenibilidad financiera, la coordinación entre el Estado y la Generalitat, así como de la capacidad de adaptar los planes a las necesidades reales de los ciudadanos.

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