Sant Adrià lanza grandes proyectos y reivindica un nuevo papel en Cataluña. Sant Adrià del Besòs cambia de estatus: la ciudad pone en marcha proyectos de gran envergadura, como el campus de Inditex y la renovación de La Mina. Las autoridades apuestan por la creación de empleo y el fortalecimiento del papel del municipio en la región.
Las autoridades de Sant Adrià del Besòs han anunciado el inicio de varios grandes proyectos que, según sus estimaciones, podrían cambiar el estatus de la ciudad y convertirla en un punto clave en el mapa de Cataluña. En un evento al que asistieron 300 invitados, la alcaldesa Filo Cañete subrayó que la ciudad ya no quiere permanecer a la sombra de Barcelona y pretende convertirse en la «capital del Besòs» gracias a las nuevas iniciativas.
En el centro de la atención está el desarrollo del antiguo recinto de la central eléctrica Tres Chimeneas, la creación del campus Diagonal-Besòs de la Universidad Politécnica de Cataluña, el lanzamiento de Catalunya Media City y el traslado de cuatro sedes corporativas de Inditex desde Tordera. Según Cañete, estos proyectos deben no solo proporcionar hasta 2.000 nuevos puestos de trabajo, sino también atraer inversiones, fortalecer la cohesión social y aumentar el atractivo para jóvenes profesionales.
Un papel especial en la estrategia lo ocupa el barrio de La Mina, considerado durante mucho tiempo un área problemática. El nuevo plan Mina Futur está previsto para los años 2025–2030 e incluye la demolición del edificio Venus, la construcción de viviendas sociales y la puesta en marcha de nuevos programas sociales. Las autoridades confían en que esto permitirá cambiar la imagen del barrio e integrarlo en el entorno urbano general.
La ciudad también apuesta por el desarrollo de infraestructuras innovadoras. En la antigua fábrica Cartón, a orillas del río, se construirán 140 nuevas viviendas, la mitad de ellas protegidas, además de nuevos espacios públicos y zonas verdes. Can Rigalt se convertirá en un polo de innovación urbana y de iniciativas sociales. Las autoridades subrayan que estos cambios deben convertir Sant Adrià no solo en un nuevo foco de atracción, sino también en un ejemplo para otros municipios de la región.
Un papel clave en la accesibilidad del municipio jugará la futura estación La Sagrera, que conectará Sant Adrià con las zonas industriales de La Verneda-Montsolís-Bon Pastor y el campus UPC Besòs. El ayuntamiento espera que esto refuerce su posición como nuevo centro metropolitano.
Conviene destacar que, en los últimos meses, ha crecido la atención a los proyectos regionales y su impacto en la economía catalana. Por ejemplo, recientemente se han debatido cuestiones de transparencia y control en grandes iniciativas de infraestructuras, como ocurrió en la investigación sobre Plus Ultra, mencionada en el reportaje sobre el papel del ex primer ministro en estructuras internacionales.
Según RUSSPAIN, Sant Adrià es una de las pocas ciudades de Cataluña donde aún quedan grandes parcelas sin desarrollar en la costa. Tres Chimeneas es el edificio más alto de la región, y el río Besòs, en las últimas décadas, ha pasado de ser un canal contaminado a un ejemplo de recuperación ecológica. La puesta en marcha de nuevos proyectos podría no solo cambiar la economía local, sino también marcar una tendencia para otros municipios que enfrentan desafíos similares.