Polestar 6 casi listo, pero no se verá ni en España ni en EE. UU. Polestar está finalizando el desarrollo de su llamativo descapotable eléctrico, pero la venta del modelo se pospone al menos hasta 2029. El motivo: un cambio en la estrategia de la compañía y la incertidumbre en el mercado global de vehículos eléctricos.
Polestar 6, uno de los proyectos más ambiciosos de la marca sueca, está en la fase final: según el jefe de comunicación global, Graeme Lambert, la preparación técnica del descapotable ya ha alcanzado el 95%. El modelo fue concebido como buque insignia entre los descapotables eléctricos de gama alta y debía convertirse en la carta de presentación de la marca. Sin embargo, a pesar del desarrollo casi concluido, el vehículo no saldrá a la venta ni en España ni en otros mercados clave en los próximos años.
La razón principal es un cambio brusco de prioridades dentro de la propia Polestar. Según destaca Auto Bild, la compañía se ha enfrentado a una desaceleración en la demanda de vehículos eléctricos y a una dura competencia de precios. En estas circunstancias, el consejo de administración decidió enfocar los recursos en modelos de gran volumen, capaces de generar beneficios rápidos y reforzar la posición de la marca. El Polestar 6, con un precio estimado de unos 200.000 dólares y su carácter de nicho, quedó fuera de la lista de lanzamientos prioritarios.
Técnicamente, el Polestar 6 repite en gran parte la arquitectura y el sistema de propulsión del Polestar 5: plataforma de aluminio, batería de 112 kWh, sistema de 800 voltios y una suspensión completamente calibrada. En esencia, es la versión de dos puertas del Polestar 5 con techo abierto. Para la producción en serie solo falta perfeccionar el mecanismo del techo rígido plegable y finalizar los asientos traseros. Pero incluso los mínimos ajustes de ingeniería no cambian lo fundamental: el proyecto está congelado por limitaciones financieras.
En lugar de un costoso descapotable, Polestar concentra todos sus esfuerzos en el desarrollo de la segunda generación del Polestar 2 y, especialmente, en el nuevo Polestar 7, un SUV eléctrico compacto orientado al mercado masivo. Según la empresa, es este segmento el que puede garantizar un flujo de caja estable y la sostenibilidad a largo plazo del negocio. Hasta que estos modelos logren consolidarse, Polestar no planea volver a proyectos de imagen costosos.
La situación se complica aún más por los riesgos geopolíticos. El Polestar 6 debía ensamblarse en las fábricas chinas de la marca, lo que automáticamente pone en duda su exportación a Estados Unidos y Europa debido a posibles restricciones comerciales. Problemas similares ya han afectado a otros fabricantes de automóviles, como informó recientemente russpain.com en su reportaje sobre la entrada de Chery con la nueva marca Exlantix en el mercado español — los detalles aquí.
Según los analistas, incluso si el Polestar 6 recibe finalmente luz verde, las primeras entregas no se esperan antes de 2029. Por ahora, el espectacular descapotable seguirá siendo un coche casi listo, pero inaccesible para los compradores: rehén de las realidades económicas y de las barreras comerciales globales.